lunes, 24 de noviembre de 2014

Mike Nichols, el aclamado director de "El Graduado", fallece a los 83 años.

Bruce Weber. 20-11-2014. The New York Times Mike Nichols, uno de los directores más celebrados de Estados Unidos, cuyo largo curriculo de trabajos críticos y bien catalogados le ganó adulación tando de Broadway como Hollywood, falleció este mièrcoles 19 de noviembre. Su deceso fue anunciado en una declaración por el presidente de ABC News, James Goldston. Urbano a secas, Mr. Nichols tenía un don para comunicarse con los actores y un toque especial para lo cómico, el cual aprovechó a principios de su carrera como mitad del equipo de la comedia popular Nichols y May. Él alcanzó lo que Orson Welles y Elia Kazan,pero que muy pocos otros directores han logrado: Alcanzó éxito popular y artístico en el teatro y el cine. Estaba entre las personas más premiadas de la historia del negocio del espectáculo, era uno de un selecto grupo en haber ganado un Oscar, un Tony, un Emmy y un Grammy. Su carrera abarcó una era completa del entretenimiento en la pantalla y el escenario. En Broadway, donde ganó nueve Tonys (incluyendo dos como productor) una vez tuvo cuatro espectaculos en marcha a la vez. Dirigió algunas de las primeras comedias de Neil Simon como "Descalzos en el parque" y "Una extraña pareja" en los años '60, el musical Zany Python, "Sparmalot" cuatro décadas después,y casi otra década despues de eso, la reposición de la pieza maestra de Arthur Miller,"La muerte de un vendedor". En junio de 2012, a los 80 años, recibió el Tony por dirigir "Salesman". Cuando su nombre fue anunciado en el teatro Beacon en la parte noroeste de Manhattan, la vecindad donde creció, besó a su esposa, la animadora Diane Sawyer, subió al escenario y recordó que él una vez había ganado un concurso de comer pasteles en ese mismo teatro. "Eso fue agradable, pero esto lo es más", dijo él. "Ves a un hombre feliz ante tí". Entre 1970 y 2000 su trabajo incluyó reposiciones de clásicos como "Uncle Vanya"de Checkhov y "The Little Foxes" de Lillian Hellman; dramas astringentes ligados a asuntos mundiales como "Streamers", el cuento de David Rabe sobre los soldados preparándose para embarcarse hacia Viertnam, y "Death of the Maiden" de Ariel Dorfman, sobre la revancha de un antíguo prisionero político, comentarios sociales incisivos que incluían "The Real Thing" de Tom Stoppard y "Comedians" de Trevor Griffiths: y comedias ácidas (Hurlyburly" de Mr. Rabe), sentimentales ("The Gin Game" de D.L. Coburn) oscuras ("Prisoner of Second Avenue" de Mr. Simon) y ligeras ("Plaza Suite" de Mr. Simon, un trabajo en tres frentes que va de la melancolía, a lo raro, a la comedia). En 1984, como productor, llevó un talentoso monologo a Broadway, en el que supervisaba el show de una mujer, se llamaba, simplemente "Whoppi Goldberg", esto la propulsó a la fama. Solo o con la compañía que fundó, Icarus Productions, produjo un buen número de shows bien conocidos, incluyendo al musical "Annie", con el cual ganó una fortuna (y un Tony), "The Real Thging" (otro Tony) y "Grown Ups" la obra de Jules Feiffer. La primera vez que Mr. Nichols se paró detrás de la cámara, en 1966, fue para dirigir a Richard Burton y Elizabeth Taylor, en una adaptación de Edward Abee de la escabrosa escena del retrato de un matrimonio, "¿Quien le teme a Virginia Woolf?" La película fue nominada a 13 premios de la Academia (Oscars), incluyendo uno al mejor director. Aunque entonces no ganó él, la película ganó 5 premios. Mr. Nichols ganó un Oscar en su segunda película, "El Graduado" (1967), una aguda comedia social que definía la incertidumbre de la adultez de la generación que alcanzó esa etapa en los año '60 e hizo una estrella de un actor desconocido, Dustin Hoffman, quién casi tenía 30 años cuando interpretó a Benjamin Braddock, el protagonista de 21 años de la película, una estrella de pista y campo del sur de California que se acuesta con la esposa del padre de su mejor amigo y se enamora de su hija. Un pequeño y oscuro judío neoyorquino (aunque nació en Los Angeles), fue una escogencia de última hora para encarnar al muchacho suburbano de Estados Unidos cuya aparentemente vida normal se ha complicado. "No hay ningún caso de escogencia de actores en el siglo XX en mi opinión que haya sido más arriesgado que ponerme a mí en ese papel", dijo Mr. Hoffman en una entrevista de The New Yorker en 2000. Hacia el final de la carrera de Mr. Nichols, el probó con valentía al Hoffman de otra generación, Philip Seymour, con quien Mr. Nichols hizo la película política "Charlie Wilson's War" (2007), y luego, más provocativamente, la producción de Broadway "Death os a Salesman". Él prueba a Mr. Hoffman, entonces de 44 años, para interpretar al personaje de Miller, Willy Loman, un hombre de 60 años. Además de ganar el premio Tony al mejor director, la obra ganó como mejor reposición. Él también había puesto su atención en la televisión, ganó premios Emmy como director de las adaptaciones de dos celebradas obras para HBO; "Wit" de Margaret Edson, sobre una mujer agonizando de cáncer; y el drama épico sobre el sida de Tony Kushner, "Angels in America" (2003). Llevadero, enérgico y, por su inteligencia y magia, era conocido por punzar ocasionalmente los sentimientos de los miembros del elenco actoral y del equipo de trabajo en general, Mr. Nichols, fue prolífico, muy prolífico de acuerdo con algunos críticos que pensaban que algunas veces él escogía sus proyectos al azar o trabajaba simplemente por el dinero. No todos los proyectos fueron exitosos, él tuvo varios momentos duros, y por períodos, parte de los '70, cuando hizo la película de misterio "The Day of the Dolphin" y una comedia sobre estafadores timoratos, "The Fortune"; y finales de los '80 y principios de los '90, cuando su trabajo carente de inspiración incluyó "Regarding Henry", un cuento triste sobre un atribulado abogado que aprende el significado verdadero de la vida mientras se recupera de un atentado; y "Wolf" el cuento macabro de un editor de libros (Jack Nicholson) que se convierte en hombre-lobo, su carrera perdió algo de brillo. Aún así, sus proyectos casi siempre tenían el brillo del alto perfil, principalmente porque las estrellas querían trabajar con él. Él dirigió a Julie Christie, Lilian Gish, George C. Scott, Richard Dreyfuss y Morgan Freeman en Broadway. Fuera de Broadway dirigió a Steve Martin y Robin Williams como Vladimir y Estragon en "Waiting for Godot" de Samuel Beckett. Afuera en Delacorte Theater de Central Park, dirigió a Meryl Streep, Natalie Portman, Christopher Walken, John Goodman y Kevin Kline en "The Seagull" de Chekhov. Mr. Nicholson, Harrison Ford, Julia Roberts, Ron Silver, Anne Bancroft, Candice Bergen y Gene Hackman todos trabajaron con Mr. Nichols más de una vez. Cuando él dirigió a Robert Redford y Elizabeth Ashley como una pareja de recien casados en "Descalzos en el Parque", ellos eran unos completos desconocidos. Cuando dirigió a Burton y Taylor en "Virginia Woolf" ellos eran las estrellas más grandes del mundo. "La virtud principal de un director debe ser persuadirte con un papel; Mike es el único que conozco capaz de hacerlo", dijo Burton después de terminar la película, un destacado elogio de un renombrado actor para un director novato. "Él conspira contigo para sacar lo mejor de tí. Me hacía prescindir de una texto si tenía dificultades con él. He visto la película con una audiencia y me he dado cuenta que tenía razón. Pensaba que no tenía nada que aprender sobre comedia, he hecho todo lo de Shakespeare. Pero aprendí con él". A diferencia de otros directores de películas célebres, como por ejemplo sus contemporaneos Woody Allen y Martin Scorsese, Mr. Nichols nunca fue conocido como alguien original. Él no creo un estilo visual reconocible o una firma artística distinta. Sus intereses temáticos eran dispares. "Siempre me ha impresionado el hecho de que al entrar a una sala llena de gente, las encuentras diciendo una cosa, haciendo otra, y deseando estar haciendo una tercera", dijo Mr. Nichols en una entrevista de 1965 para el semanario The National Observer, ahora desaparecido. "Las palabras son secundarias y los secretos primarios. Eso es lo que me interesa más". Para ese fín, las narrativas románticas eran su vehículo principal. Examinaba matrimonios, desde su nacimiento, como en "Descalzos en el Parque"; hasta su ruptura intempestiva, como en la adaptación que hizo de "Heartburn" (1986), la novela de Nora Ephron sobre una esposa traicionada por su esposo; hasta lo quebrado por alteración o por inaceptable, como en "Virginia Woolf". Él examinó los rituales del cortejo en películas como "Carnal Knowledge", la cual narra la abrasiva historia cómica, escrita por Mr. Feiffer, de la educación sexual de dos hombres a lo largo de 25 años (Art Garfunkel y Mr. Nicholson) quienes fueron compañeros de habitación en la universidad, y "Closer" adaptada de la obra de Patrick Marber sobre seducción por Internet; y en obras como "The Real Thing", la indagación de Mr. Stoppard sobre el significado del amor, con Jeremy Irons y Glenn Close, y "The Gin Game", sobre la evolución de la relación entre un par de jugadores viejos de naipes interpretados por Jessica Tandy y Hume Cronyn. "Pienso que tal vez mi tópico es la relación entre mujeres y hombres", dijo Mr.Nichols en una entrevista para el Washington Post en 1986, "centrada alrededor de una cama". Aún así, él encontró un buen material en las relaciones homosexuales, como por ejemplo en "The Birdcage", una comedia de 1996 sobre identidades sexuales adaptada (con un guión de su antígua compañera de comedia, Elaine May) de una obra francesa interpretada por Jean Poiret y una subsecuente película francesa. Y, como en su adaptación de la farsa sardónica de la guerra de Joseph Heller "Catch 22" (1970), él a menudo echaba mano a otro tipo de historias. "Silkwood" (1983) fue un drama basado en hechos reales sobre la denuncia de contaminación en una planta de plutonio, Ms. Streep y Cher fueron las protagonistas, fue nominada a cinco Oscars, incluyendo mejor director. "Working Girl" (1988), la cual fue una comedia de revancha de la clase trabajadora sobre el triunfo de una secretaria (Melanie Griffith) de Staten Island sobre su autosuficiente jefa de Manhattan (Sigourney Weaver), con ella Mr. Nichols ganó otra nominación al Oscar. "Primary Colors" (!998), adaptada de la novela Anonymous (a.k.a Joe Klein), un cuento sobre una campaña presidencial en el esquema del candidato Clinton, interpretada por John Travolta. Más que el tema, personaje o estilo, lo que mantenía coherente su trabajo eran las cualidades menos tangibles, o al menos las menos notadas. Él era conocido entre los expertos por inventar acciones físicas para los actores que realzaban los textos de los escritores y por concentrarse en hacer lucir cada escena independiente y lúcida. Su perspectiva visual generalmente directa hacía que el ángulo de la cámara fuese más provocativo; piense en el nervioso Ben Braddock solo con la seductora Mrs. Robinson, visto a través de un espacio definido por la pierna arqueada de medias oscuras de ella. Su consistente sensibilidad práctica e irónica respecto a la conducta derivaba en parte, de su éxito temprano en clubes nocturnos y en televisión con Ms. May. Su programa de episodios satíricos que retrataban momentos de interacción social eventualmente llegó hasta Broadway, donde "An Evening with Mike Nichols and Elaine May", empezó en octubre de 1960 y se mantuvo por más de 300 funciones; la grabación de su espectáculo ganó un premio Grammy. Desarrollada con improvisación, escrita con ingenio y habilidad verbal e interpretada con un calibrado tiempo cómico, un afilado ojo por los mínimos detalles, gestos expresivos y un frecuente tono de voz nasal que ambos usaban, sus mejores rutinas conocidas, una madre reclamando a su hijo científico por no llamarla, adolescentes en una cita en el asiento anterior de un carro, un hombre herido y una enfermera de sala de emergencia estúpida; una operadora telefónica y alguien que llama desesperado desde una cabina telefónica, se convirtieron en clásicos de las malas interpretaciones hombre-mujer y de los infortunios sociales. Su trabajo, junto a los dibujos de Mr. Feiffer y las rutinas de Bob Newhart y un joven Mr. Allen definieron la neurosis cómica para la audiencia estadounidense antes de establecerse en las manos de Albert Brooks, Richard Lewis y muchos otros. "La mayor parte del tiempo la gente pensaba que nos burlábamos de otros cuando nos burlábamos de nosotros", dijo Mr. Nichols en 2000. "Pretenciosos. Superioridad. Informalidad. Elaine parodiaba a su madre, y yo a la mía, y a cierta femineidad y coquetería de ella". Mr. Nichols dijo en varias entrevistas que aunque él no lo sabía en ese momento, su trabajo con Ms. May fue su entrenamiento de director. Cuando Ms. Ephron le preguntó en 1968 si la improvisación era un buen entrenamiento para un actor, él contestó que si lo era porque ajustaba al intérprete a la idea de hacerse cargo de una audiencia. "Pero para lo que realmente pensaba que era muy útil era para dirigir", dijo, "porque también te enseña de que está hecha una escena, que hace falta que ocurra. ¿Ves? Pienso que la audiencia pregunta, '¿Por qué me cuentas esto?' y la improvisación te enseña que debes contestar. Debe haber una respuesta específica. También te enseña cuando termina el comienzo y es hora del intermedio, y cuando tienes suficiente intermedio y es hora del final. Y esos son puntos muy importantes para dirigir". Los críticos algunas veces especulaban que los retratos de Mr. Nichols de la vida estadounidense eran especialmente claros y articulados porque el llegó a ese pais siendo un niño, se sintió alienado desde el principio y nunca perdió su punto de vista extranjero. Mr. Nichols nació como Mikhail Igor Peschkowsky en Berlin, el 6 de noviembre de 1931. Sus abuelos maternos eran distinguidos, su abuela, Hedwig Lachmann, era una traductora que escribió el libreto de la opera "Salomé" de Richard Strauss, y su abuelo, Gustav Landauer, era un lider político anarquista que fue asesinado por oponentes derechistas en 1919. El padre de Mr. Nichols, de quién Mr. Nichols decía le provenía su sentido del humor, era un doctor judío de Rusia que huyó a Estados Unidos para escapar de los Nazis en 1938, modificó parte de su nombre al inglés, Nicholaiyevitch, y se convirtió en Paul Nichols. Michael y su hermano menor, Robert, se le unieron en Nueva York al año siguiente. Michael sabía dos oraciones en inglés, recordó en una entrevista de 1964 para la revista Life: "I do not speak english" y "Please don't kiss me". Su madre, Brigitte Landauer, quien había estado enferma, y a quien Mr. Nichols describió como miserable y manipuladora, siguió a su esposo e hijos en 1941. La frágil familia se fragmentó más cuando Paul Nichols murió de leucemia el año siguiente. La visión del joven Michael de ser un extranjero en una tierra extraña se agravó con la pérdida de su cabello a los 4 años, como resultado de una inoculación para la tosferina. "Fui un pequeño niño calvo", recordó en una entrevista en 1984. Usó peluquín el resto de su vida. Asistió a varias escuelas, públicas y privadas, dentro y en los alrededores de Nueva York, y luego de un breve falso inicio en New York University, fue a la University of Chicago, donde se desprendió de lo que había considerado una niñez solitaria y dificil. "Nunca tuve un amigo desde que llegué a este país hasta que fui a la University of Chicago", le dijo a un entrevistador. A otro, le describió la universidad como el "paraíso". "Empecé a ver que había un mundo donde podía encajar", dijo. "Era feliz y neurótico". Fue en Chicago que Mr. Nichols empezó sus muchos años de terapia. (Sufría periódicamente de depresión, en los '80 pasó por un episodio psicótico en el cual consideró el suicidio, bajo los efectos de la droga Halcion). Él dirigió su primera obra ahí, "Purgatory" de Yeats, protagonizada por un compañero de clases, Edward Asner. Allí fue donde conoció, en 1953, a Ms. May, la hija de un actor de un teatro Yiddish. Ellos se movían en círculos superpuestos, y de acuerdo a las reminiscencias de ambos, se rechazaban mutuamente. La historia más referida es que Ms. May vio a Mr. Nichols en una producción de "Miss Julie" de Strindberg. "Una noche una chica hostil de cabello oscuro me miraba desde la audiencia", recordó Mr. Nichols para Newsweek en 1966. "Yo sabía que ella odiaba lo que yo hacía, y yo la odiaba porque sabía que tenía razón". Ellos siguieron coincidiendo cada cierto tiempo con largas miradas en silencio hasta que llegó una oportunidad en una estación del tren donde Ms. May estaba sentada en un banco. "Fui hasta ella y dije en acento foraneo, '¿Me puedo sentar?' Ella dijo, 'Si lo desea' Interpretamos una escena de espionaje". En 1953, Mr. Nichols se unió a un grupo de teatro llamado Playwrights Theater Club, un predecesor del grupo de actuación Compass Players, a su vez antecesor del grupo Second City, pero el año siguiente se fue de la escuela por un tiempo, fue a Nueva York y estudió brevemente el método de actuación con Lee Strasberg. Regresó a Chicago en 1955, se unió a Compass, del cual Ms. May era miembro, y nació el equipo de Nichols y May. En 1959, estaban en Nueva York, donde actuaban en lugares como Village Vanguard y Blue Angel y empezaron a aparecer en televisión. A pesar de discutir en el escenario y fuera de este, se mantuvieron juntos hasta que su espectáculo terminó en Broadway; Ms. May consideró que había sido suficiente, y decidió terminar la sociedad y por un tiempo la amistad, eso afectó mucho a Mr. Nichols. "Cuando Elaine y yo nos separamos, fue un año muy agitado para mí", dijo él en una entrevista para la revista de The New York Times en 1984. "No sabía quien era. Yo era la mitad abandonada de algo". El productor Arnold Saint-Subber cambió eso, al emplearlo en 1963 para dirigir una comedia nueva interpretada por el joven actor Neil Simon. La obra, "Nobody Loves Me", sobre unos recien casados de Manhattan residentes en un sexto piso, fue retitulada poco después "Descalzos en el Parque". La obra recibió muchas críticas favorables, como tambien la dirección de Mr. Nichols, especialmente por su manejo de las escenas de carreras de la obra, el cansancio con que los personajes llegaban al apartamento luego de subir las escaleras. "Esas llegadas podrían convertirse en ejercicios clásicos para los estudiantes avanzados de actuación", escribió Howard Taubman en su crítica del New York Times. Mr. Nichols ganó su primer Tony por "Descalzos". Ganó un segundo por sus próximos dos shows, "Luv" de Murray Schisgal una comedia sobre miseria romántica protagonizada por Alan Arkin, Eli Wallach y Anne Jackson, y el celebrado retrato de dos compañeros de apartamento totalmente opuestos de Mr. Simon, "The Odd Couple" cuyo reparto original incluía a Art Cartney como el maniático de la limpieza Felix Ungar (era escrito Unger en la serie de televisión) y Walter Matthau como el periodista deportivo desordenado Oscar Madison, ambos fueron presentados en la temporada 1964-65. Aunque Mr. Nichol no pudo ganar un tercer Tony con su próximo show, el musical de Sheldon Harnick-Jerry Bock, "The Apple Tree", fue como los primeros tres, un éxito, y por varias semanas después que inaugurara en octubre de 1966, la obra entera de Mr. Nichols en Broadway se presentaba simultanea. ("Luv" cerró en enero de 1967, y las otras tres cerraron más adelante ese año). Más de 40 años después, en 2008, él dirigió una reposición del drama de Clifford Odet, "The Country Girl", con Morgan Freeman y Frances McDormand, y dejó su marca final en Broadway con su aclamada "Death of a Salesman", Se le prestó la atención debida. Mr. Nichols contrajo matrimonuio con Ms. Sawyer, su cuarta esposa, en abril de 1988. Sus primeros tres matrimonios terminaron en divorcio. Él y su primera esposa, Patricia Scott, una cantante quien algunas veces abría el espectaculo para Nichols y May, no tuvieron hijos. Además de Ms. Sawyer, le sobreviven una hija, Daisy, de su segundo matrimonio, con Margo Callas, quien había sido la musa del poeta Robert Graves, amante del escritor Alastair Reid y algunas veces fue descrita como parecida a Elaine May; otra hija, Jenny, y un hijo, Max, de su tercer matrimonio con Annabel Davis-Goff, una novelista. A través de Icarus Productions, Mr. Nichols tambien fue un productor activo más allá del escenario. Produjo la altamente reconocida serie televisiva "Family" y un número de películas, muchas de las cuales dirigió, como "The Designated Mourner", una adaptación de la obra futurística y escalofriante de Wallace Shawn sobre la desintegración de un matrimonio ambientada en un país innombrable, represivo, dominado por jovenes. Mr. Nichols actuó en la película, como lo hizo en la premiere de la obra en Londres, 1996, en el papel de un hombre cuyos ideales intelectuales han desembocado en el conformismo. En 1999, Mr. Nichols fue homenajeado en el Lincoln Center de Nueva York por una vida de logros, y Ms. May, su contraparte de una ocasión, y luego de un paréntesis, su amiga por mucho tiempo, le habló a la multitud y ofreció su reconocimiento con suficiente convicción para hacerlo sonar verdadero. "Él es ingenioso, brillante, articulado, puntual, preparado y escribe", dijo ella. "Pero ¿es perfecto? Él sabe que no se puede gustar ni ser amado si se es perfecto. Se tiene que tener suficientes defectos. Y él los tiene. Solo los justos y perfectos defectos para ser absolutamente valorado". Traducción: Alfonso L. Tusa C.

domingo, 26 de octubre de 2014

Desesperanza olímpica

La brisa de la madrugada soplaba sobre el muelle de Puerto Sucre aquella noche de comienzos de los ‘70. Mientras esperábamos por los pescadores de coro-coro y catalanas, mis hermanos sugirieron nos fuésemos a pasar el rato en una cancha de bolas criollas ubicada a dos cuadras. El impacto de las esferas sobre las tablas del rectángulo estallaba en la oscuridad de la misma forma que el haz luminoso del bar traspasaba el umbral de la puerta de entrada. Ferdinando se acercó a la cancha hasta casi tropezar con las tablas, hizo unos tres o cuatro enfoques y hasta se puso la mano de visera sobre la frente. Si, es él Aladar, es el Morochito Rodríguez, son los mismos movimientos que hacía en el ring, siempre hacia delante, siempre buscando la acción. Justo metió las manos en los bolsillos y arrugó la frente. Tú si exageras Ferdinando, ese tipo está muy blanco para ser Morochito. Ferdinando siguió acercándose poco a poco hacia el hombre diminuto de franela blanca, pantalón de caqui y alpargatas de suela de cuero, sus compañeros lo fustigaban a cada momento. Caraj Morocho, pareces un carajito de diez años, ya te has comido como siete almendrones y la botella de cerveza esta enterita. El hombre hincaba los dientes amarillentos sobre la drupa mientras señalaba el camino por donde debía pasar la esfera a su compañero próximo a arrimar la bola más cerca del mingo. Ustedes pasan todo el año aquí en Cumaná, en Caracas no se ven estos almendrones, solo puro edificio y cemento, tengo que aprovechar de recargar las baterías. El compañero que se disponía a efectuar el arrime carraspeó al soltar la esfera. Pero puedes ir a La Guaira, allá hay bastantes matas de almendrón. ¡Que va! No saben igual, aquellos no saben a nada. En medio del estruendo de un “boche” una esfera saltó las tablas, Ferdinando corrió tras ellas y la entregó al hombre de franela blanca. Señor Morocho ¿es verdad que el día de la pelea por la medalla de oro en las Olimpiadas de México usted estuvo a punto de perder en la balanza? Francisco Morochito Rodríguez abrió los ojos y casi se atraganta con el almendrón. ¿Cómo sabes eso? ¿Quién te lo dijo? Ferdinando retrocedió unos pasos como los rivales ante las embestidas pugilísticas. Con una voz temblorosa respondió. Bueno…lo…lei…en Sport Gráfico. Morochito Rodríguez sonrió y se sentó en una esquina de la cancha, los jugadores de bolas criollas hicieron un semicírculo alrededor. Ese día salimos temprano de la concentración con los profesores Ángel Edecio Escobar y Eleazar Castillo. Cuando llegamos al acto de la balanza, yo estaba por encima del peso unos cien gramos. El profesor Ángel Edecio me quedó mirando bravo, te dije ayer lo que podías y no podías comer. No hemos pasado por todos estos sacrificios para venir a perder la medalla de oro ahora, en el pesaje. Todavía tenemos una hora para bajar esos 100 gramos, fájate a correr en el estacionamiento. El Morocho respiraba profundo sobre las tablas de la cancha de bolas criollas. Algo tenía que hacer, mientras corría escupía a cada segundo, no quería ni imaginarme la mamadera de gallo si llegaba a perder la medalla de oro sin siquiera tirar un golpe, sobre todo ustedes los echadores de vaina de “El Salao”. Di como treinta vuelta al estacionamiento y cuando me fui a pesar todavía estaba como treinta gramos por encima del peso. Volví a correr, el profesor Ángel Edecio estaba que se arrancaba los cabellos. Los surcoreanos se frotaban las manos, si esta vez volvía a pesar por encima decretarían que la medalla de orto del peso minimosca era para Corea del Sur. Justo unos segundos antes de subir a la balanza el profesor Ángel Edecio me dijo, ¿tienes puesta la plancha? Asentí con la cabeza. Casi me abrió la boca y me la sacó. Entonces subí a la balanza y la aguja se detuvo unos 10 gramos por debajo del límite de la categoría minimosca. Los coreanos arrugaron las mejillas y se dieron media vuelta. Las sonrisas habían regresado a la delegación venezolana. Alfonso L. Tusa C.

lunes, 18 de agosto de 2014

Asfixiados en un vagón

Tres de la tarde sabatina, espero por más de quince minutos la llegada del tren en el andén de la línea 2 con destino a Las Adjuntas. La afluencia de personas empieza a dejar pocos espacios sobre la plataforma. Una brisa ebullente resplandece sobre el andén. La llegada del metro estira las mejillas de la esperanza, solo por segundos al descorrer las puertas un vaho de más de 38 °C impacta los rostros con un sabor de horno siderúrgico. El intervalo de espera plaga de sudor pegostoso, manos, brazos y rostros. Por ninguna parte se palpa la sensibilidad social. Por ninguna parte aparece el respeto por las personas. Por ninguna parte se escucha el sonido que indica la salida del tren. Apretujados debemos esperar otros 10 minutos. Apenas con fuerzas para respirar escucho el silbido de la Obertura1812 de Pyotr Tchaikovsky, el profesor John Keating (Robin Williams) recorre los pasillos del internado en La Sociedad de los Poetas Muertos (1989), saluda a sus discípulos y los llama a jugar. Aquel desfallecer de anaerobia prolongada por esperas de hasta cinco minutos en estaciones y luego en imprecisiones del cerrado de las puertas que las hacían abrir y cerrar al menos seis y siete veces, se despedazaba ante la presencia de Keating. Habló con sus alumnos de la grandeza de la poesía, tanto que podía atravesar cualquier tipo de límites que se le intentara imponer, porque la poesía es libre y describe la inmensidad de la inspiración. Ante la duda de algunos alumnos les dijo que en adelante estudiarían y harían poesía sin límites, una de sus primeras decisiones en clase fue arrancar la hoja del libro de texto donde se hablaba de métrica de los versos. Tenía una gran apego al latín, los hacía leer algunas palabras como agricolae y pasaban un rato divirtiéndose con la forma como pronunciaba cada cual. Y luego aportaba frase como Carpe diem y les explicaba la importancia de aprovechar cada momento de la vida. Observar como varios de los usuarios apenas reconocían las condiciones infrahumanas del viaje para después caer en una especie de sopor bobalicón de anécdotas destempladas, apretaba más aún el déficit de aire puro en el vagón. Aquellas estaciones finales las sobreviví mediante la escena más impactante de la “Sociedad de los Poetas Muertos”. Una vez que John Keating es relevado de su cargo como profesor, la clase se dividió entre quienes lo respetaban y quienes tenían miedo de reconocerlo. El nuevo profesor ordenó reponer la hoja que acorralaba la poesía y Todd Anderson empezó a lanzar la mirada por las ventanas, pronto una luz titiló en sus ojos. Keating entró a buscar sus pertenencias. El silencio parecía engullir cualquier inquietud de los estudiantes. Keating sonreía con el rostro en alto y la mirada fija en el fondo del aula. Justo cuando se acercaba a la puerta Anderson se subió al pupitre y gritó el inicio del poema de Walt Whitman que habían leído en clase: “Oh Captain my Captain”. Keating se volteó y sonrió al ver como dos, tres, cuatro, cinco estudiantes subieron a sus pupitres e invocaron a Whitman para rendir tributo a su profesor. Alfonso L. Tusa C.

viernes, 15 de agosto de 2014

Robin Williams, comediante ganador del Oscar, fallece a los 63 años en presunto suicidio.

Dave Itzkoff. 11-08-2014 Robin Williams, el comediante que evolucionó hasta convertirse en un sorpresivo ganador del premio Oscar de la Academia al mejor actor, que imbuía sus actuaciones con una inventiva salvaje y una clase de energía maníaca, falleció este lunes 11 de agosto en su casa de Tiburon, Calif., al norte de San Francisco. La oficina del comisario de Marin County dijo en una declaración que "se sospecha que la muerte se debió a suicidio por asfixia". Hay una investigación en curso. La declaración decía que la oficina recibió una llamada de 911 a las 11:55 am, hora del Pacífico, diciendo que se había encontrado a un hombre "inconsciente y sin respirar dentro de su residencia". El personal d emergencia enviado a la escena lo identíficó como Mr. Williams y lo declaró muerto a las 12:02 p.m. La relacionista pública de Mr. Williams, Mara Buxbaum, dijo en una declaración que Mr. Williams "ha estado batallando con la depresión severa". Su esposa, Susan Schneider, dijo en una declaración, "Esta mañana, perdí a mi esposo y mejor amigo, mientras el mundo perdía a uno de sus mejores artistas y hermoso ser humano". Ella añadió: "Esperamos que se recuerde a Robin por los incontables momentos de alegría y risas que le dio a millones de personas y no por su muerte". El hijo privilegiado de un ejecutivo automotriz de Detroit quien creció gordo y solitario, jugando con 2000 soldaditos de juguete en una habitación vacía de una mansión suburbana, Mr. Williams, como niño, nunca se acercó al estereotipo de alguien que crecería para convertirse en un comediante cerebral, o uno tonto, pero fue ambos. En escena él fue conocido por sus comentarios breves sobre política, asuntos sociales y temas culturales brillantes y pobres, cuentos de abuso de drogas y alcohol, comentarios rudos de las relaciones sexuales; e improvisaciones relámpago de cualquier cosa que algun miembro de una audiencia le lanzara. Sus actuaciones siempre estaban llenas de abundante frenesí, sobre todo en sus imitaciones que incluían estrellas de Holywood, presidentes, príncipes, primeros ministros, papas y ciudadanos anónimos del mundo. Su irreverencia fue legendaria e irreductible. "Es un placer verlos Chuck, Cam", le dijo una vez desde un escenario de Londres a Carlos, Príncipe de Gales, y su esposa, Lady Camilla Bowles. "Yo yo, ¡que pasa Gales, Casa de Windsor, hay que mantenerlo real!" Aún así, él nunca pareció ofender. Casi desde el momento cuando él gritó por primera vez el saludo "Nanoo, Nanoo" como Mork de Ork, como un alienígena que se hace amigo de una joven mujer de Colorado (Pam Dawber), en la serie "Mork y Mindy", Mr. Williams fue un comediante célebre. "Mork y Mindy" debutó en ABC en septiembre de 1978, y en dos semanas alcanzó el séptimo lugar en el sondeo de Nielsen. Para la primavera de 1979, 60 millones de televidentes sintonizaban "Mork y Mindy" cada semana para ver a Mr. Williams tomar agua a través de su dedo, pararse en su cabeza cuando le pedían sentarse, hablar palabras incomprensibles como "shazbot" y "nimnul", que llegaron a tener significado cuando él las usaba, y malinterpretar, de manera cómica, los idiomas ordinarios de la vida moderna. Logró nominaciones al premio de la academia por sus papeles en películas como "Good Morning, Vietnam", en la cual interpretó a un D.J. locuaz; "Dead Poets Society", donde hizo de mentor de unos estudiantes que necesitaban inspiración; y "The Fisher King", como un vagabundo cuaya vida había sido golpeada por la tragedia. Ganó un Oscar en 1998 por "Good Will Hunting", personificando a un terapeuta que atiende a un prodigio atormentado interpretado por Matt Damon. En una declaración el Presidente Obama dijo de Mr. Williams, "Él dio su inmenso talento de manera amplia y generosa a aquellos que más lo necesitaban, desde nuestras tropas esparcidas por el mundo hasta los marginales de nuestras calles". Robin McLaurin Williams nació en Chicago el 21 de julio de 1951, y fue criado en Bloomfield Hills, Mich., y Marin County. Estudió actuación en Juilliard School. Le sobrevive un hijo, Zak, de su primer matrimonio con Valerie Velardi, y una hija, Zelda, y un hijo, Cody, de su matrimonio con Marsha Garces. Comenzando con papeles en la comedia sexual de 1977 "Can I Do It 'Till I Need Glasses?" y "The Richard Pryor Show", una serie de variedades animada por uno de sus mentores comediantes, Mr. Williams ascendió rápidamente en la escalera de la industria del entretenimiento. Justo despues que "Mork y Mindy" lo hiciera una estrella, Mr. Williams avanzó a papeles de películas que incluyeron los personajes principales en "Popeye", el musical de acción en vivo de Robert Altman en 1980, sobre el marinero masticador de espinacas de las tiras cómicas, y "The WorldAccording to Garp", la adaptación del director George Roy Hill de la novela de John Irving. Siguió apareciendo en especiales de comedia estridentes como "Robin Williams; An Evening at the Met"., que mostraba su actuación parlanchina y su habilidad infatigable para improvisar. Mr. Williams apareció junto a sus amigos actores Billy Crystal y Whoopi Goldberg, en una serie anual de teletones de HBO para alivio cómico, una organización de caridad que ayuda a gente sin hogar y otros con necesidades. La carrera actoral de Mr. Williams alcanzó una nueva altura en 1987 con su actuación en la película de Barry Levinson "Good Morning Vietnam", en la cual interpretó a Adrian Cronauer, un locutor inconformista de Armed Forces Radio que trabajaba en Saigon en los años '60. Esto le valió a Mr. Williams su primera nominación al Oscar. Él ganó otra, dos años después, por "Dead Poets Society", dirigida por Peter Weir y estrenada en 1989, en la cual personificó a un profesor de ínglés inconvencional en una escuala de los años '50, quién inspira a sus estudiantes a romper sus libros de texto y aprovechar el momento. (O, como el personaje de Mr. Williams dijo en latin , "Carpe diem"). En docenas de los papeles que siguieron, Mr. Williams podía ser cálido y divertido, generando la voz de un genio mágico irreprimible en "Aladdin" la película animada de Disney de 1992, o un hombre que intercambia sus vestimentas como ama de ca británica en "Mrs Doubtfire", una comedia familiar de 1993, o un médico teniendo dificultades para tratar pacientes con una enfermedad neurológica desconocida en "Awakenings", del drama de 1990 de Penny Marshall adaptado de la memoria de Oliver Sacks. Algunas de las actuaciones de Mr. Williams fueron criticadas por ser sentimentalmente bobaliconas, como "Patch Adams", una película de 1998 que una vez más lo definió como un doctor de buen corazón, y "Bicentennial Man", una pieza de ciencia fición de 1999 en la cual interpretó a un androide. Pero Mr. Williams siguió intrigando a las audiencias. Además de su papel ganador del Oscar en "Good Will Hunting", el cual lo vio interpretar a un terapeuta gentíl y humorístico, su curriculum incluía papeles como un escritor de crimen en "Insomnia", la película de terror de Christopher Nolan de 2000; Teddy Roosevelt en la película "The Night at the Museum"; y Dwight Eisenhower en el drama de 2013 "Lee Daniels' The Butler". Mr. Williams debutó como actor en Broadway en 2011 en "Bengal Tiger at the Baghdad Zoo", una obra de teatro escrita por Rajiv Joseph sobre la invasión estadounidense de Irak. En 2013, Mr. Williams regresó a las series de televisión en "The Crazy Ones", una comedia de CBS que lo vio personificar a un ejecutivo de ventas, pero fue cancelada luego de una temporada. Mr. Williams había completado su trabajo en varias películas que aún no han sido estrenadas, incluyendo una tercera parte de la franquicia "Night at the Museum" que Fox ha programado para diciembre, y "Merry Friggin' Christmas", una comedia independiente sobre una familia disfuncional. También generó la voz de un personaje animado llamado Dennis the Dog en una comedia británica, "Absolutely Anything", que está planificada para estrenarse el próximo año, y apareció en "Boulevard", una película independiente que fue mostrada en el Tribeca film Festival pero aun no tiene distribución para salas de cine. Mr. Williams fue un reconocido adicto a la cocaína, a la cual él se refería como "Peruvian marching power" y "la caspa del diablo", en los años '70 y '80, y hacia mención a su hábito de drogas en sus comedias. "Que droga tan marvillosa", dijo en una rutina sardónica de "Live at the Met". "Dame más de lo que te haga paranoíco e impotente". En 2006, el por su cuenta se registró en el centro Hazelden en Springbrook, Ore., para ser tratado por adicción al alcohol, luego de haber caido en la tentación luego de 20 días de sobriedad. Luego explicó en una entrevista con Diane Sawyer en ABC que su adicción no había sido "causada por nada, solo está ahí". "Ella espera", continuó Mr. Williams. "Ella se recuesta para esperar el momento cuando piensas, 'ahora todo está bien, me siento bien'. Entonces, lo próximo que sabes es, no está bien. Entonces te das cuenta, '¿Donde estoy? No sabía que estaba en Cleveland'" En 2009, se sometió a una operación de corazón para reemplazar una válvula aortica, en la Cleveland Clinic en Ohio, un hecho que le hizo tomar conciencia de su vida. "Aprecias las pequeñas cosas", dijo en una entrevista en The New York Times, "como caminatas por la playa con un desfibrilador". Más en serio, Mr. Williams dijo que se había redefinido como actor. "¿Cuanto más puedes dar?", le dijo a The Times. "Además de hacerte una operación de corazón en escena? No mucho. Pero la única cura que tienes ahora es la honestidad de seguir, esto es lo que eres. Sé quien soy. A principios de este año, Mr. Williams se registó por su cuenta en un centro de rehabilitación. Su relacionista público le dijo a la revista People que él estaba "tomando la oportunidad de sintonizarse y enfocarse en su compromiso contínuo, de lo cual se mantiene extremadamente orgulloso". Bruce Weber y Emma G. Fitzsimmons contribuyeron en el reportaje. Traducción: Alfonso L. Tusa C.

lunes, 28 de julio de 2014

El italiano Vincenzo Nibali gana el Tour de Francia 2014.

Ian Austen. The New York Times. 27-07-2014 Paris__ Vincenzo Nibali emergió este domingo de un Tour de Francia marcado por el clima inclemente y las casi crueles eliminaciones de otros ciclistas favoritos, como el primer italiano ganador de la carrera en 16 años. Hasta cierto punto, Nibali se benefició de la poca fortuna de otros. Chris Froome, el campeón defensor de Bretaña, abandonó temprano la carrera de tres semanas luego de tres choque en medio los miserables lluvia y frío que algunas veces hizo parecer la prueba como si se corriera a principios de primavera. Luego Alberto Contador, quien ha ganado el Tour tres veces aunque su título de 2010 le fue retirado por dopaje, cayó en un hueco y se fracturó la pierna, también en un día húmedo y frío. Pero Nibali, 29, quién compite por Astana, no obtuvo la victoria por coincidencia. Él ganó cuatro etapas del Tour. Tres de ellas en cada uno de los pasos de montaña que el Tour atravesó este año: los Vosges, los Alpes y los pirineos. Todas las victorias fueron decisivas. Además de esto, Nibali se puso la malla amarilla en 19 de las 21 etapas. Para los entusiastas de la historia del ciclismo, un grupo que incluye al ganador del Tour, Nibali se ha convertido en el primer ganador de la prueba desde Eddy Merckx, ampliamente reconocido como el ciclista más grande, en adjudicarse cuatro etapas de prueba sin tiempo. Nibali tambien se unió a un selecto grupo de seis ciclistas, que también incluye a Merckx, que ha ganado las tres grandes pruebas de ciclismo, el Tour, la Vuelta a España y el Giro de Italia. La victoria de Nibali llegó en una ruta del Tour que rompió muchas tradiciones. Tomando en cuenta la cobertura televisiva en vivo, Christian Prudhomme, comentarista de ciclismo de la televisión francesa hasta que se convirtió en director del Tour hace siete años, dejó a un lado las rutinas usuales de la primera semana consistentes principalmente de etapas planas, que se deciden con embalajes. En su lugar colocó caminos cortos pero de empinadas cuestas; carreteras tortuosas y angostas; y hasta vias deformadas de piedras. Las etapas de montaña fueron acortadas pero se mantuvo su dificultad al eliminar largas secciones a través de los valles, con lo cual se enfatizaba en las cuestas. Y hubo solo una etapa contra reloj. "El Tour de Francia de este año fue una gran carrera, muy diferente de los Tours que hemos tenido en el pasado", dijo Nibali el sábado en la noche. "Fue como si hubiese sido hecho a la medida para mí. Fue muy dificil desde el comienzo". Sin embargo todas las dificultades terminaron el domingo. Luego de volar desde la región de Dordogne para salir cerca de París, los ciclistas siguieron la tradición e hiceron un desfile ceremonial hacia Parias y las siguientes nueve vueltas en los Campos Elíseos, por momentos llevaban un paso que ni siquiera retaría al amateur más modesto. Si la mayoría de los 137.5 kilómetros de la etapa fueron irrelevantes, el final le dio a los velocistas del Tour su última y más prominente oportunidad de mostrar sus talentos. El ciclista alemán Marcel Kittel ganó la etapa en 3 horas, 20 minutos 50 segundos. De vuelta en el día de descanso del Tour, hace casi dos semanas, Nibali recordó a marco Pantani, a quién sucedió como el último italiano en ganar el Tour. A pesar de su rica herencia ciclística, Italia tiene pocos representantes entre los ganadores del Tour. Luego de 101 ediciones del Tour, solo ocho italianos, incluído Nibaldi, se han puesto la malla amarilla en la meta de París. Pantani sucedió a Felice Gimondi quién ganó su Tour en 1965. Pantani, quien principalmente se mantiene concentrado y quien estudia a fondo sus carreras, es el opuesto de Pantani en muchos aspectos. Pantani, cuya fortaleza estaba en las montañas, era a menudo impulsivo. Su vida personal también fue trágica. Mientras era investigado por acusaciones de dopaje en 2004, Pantani fue hallado muerto por sobredosis de cocaína en la habitación de un hotel en Rimini, Italia, tenía 34 años. "La madre de Pantani me había ofrecido una de sus mallas amarillas, para que si ganaba este Tour, le llevara una de mis mallas amarillas a ella", dijo Nibali el día de descanso. Al ser siciliano, Nibali es extraño para el ciclismo italiano, un deporte que se practica principalmente al norte del país, poarticularmente en Toscana. Nibali empezó a practicar ciclismo con su padre, Salvatore, quien regentaba una tienda de alquiler de videos. Juntos veían videos de los grandes del ciclismo. Francesco Moser, una estrella del ciclismo italiano de los años '70 y '80, se convirtió en su ídolo. Era obvio que el talento y el entusiasmo de Nibali por el ciclismo eran mayores que lo que ese deporte le podía ofrecer en Messina y el resto de Sicilia. Cuando Nibali tenía 15 años, sus padres lo enviaron a entrenar con un equipo juvenil de ciclismo en la zona baja de Toscana de Mastromarco por diez meses. Nibali, quien se hizo profesional en 2005, pasó buena parte de su carrera en el equipo italiano Liquigas, ahora Cannondale. Pero el año pasado fue atraído por Astana, un equipo patrocinado por un consorcio gubernamental de negocios original de Kazakhstan utilizado como vehículo por Alexander Vinokourov, un ciclista kazako quien sigue como gerente del equipo. Ellos le pagan a Nibali tres millones de euros anuales, excepcional para un ciclista. Como el dinero es abundante en Astana, la asociación de Nibaldi con ese equipo ha atizado la quizas inevitable especulación de que pudiera estar envuelto en dopaje. Vinokourov arrojó resultados positivos para dopaje de sangre luego de una contra reloj en el Tour de 2007, fue suspendido y permanece impenitente. El sábado, Nibali ofreció respuestas conflictivas a preguntas sobre dopaje. Cuando le preguntaron si estaba limpio, Nibali sonrió y replicó: "Es un gran placer para mí hablarles de todos los sacrificios que he hecho para llegar aquí. Estoy muy orgulloso de lo que he logrado". Pero por otro lado, Nibali aprobó que se retuviesen muestras de dopaje para pruebas posteriores y atribuyó su triunfo, en parte, a un programa que monitorea los parámetros sanguíneos de los ciclistas, el pasaporte biológico, para señales de anormalidades que eluden las pruebas convencionales de dopaje. "Se ha logrado mucho progreso y ahora tenemos los resultados", dijo Traducción: Alfonso L. Tusa C.

miércoles, 23 de julio de 2014

Nadine Gordimer, la novelista que se ocupó del Apartheid, fallece a los 90 años.

Helen T. Verongos. The New York Times. 14 de julio, 2014. Nadine Gordimer, la escritora surafricana cuyas ambiciones literarias la llevaron al corazón del apartheid para crear un cuerpo de ficción que le valió el Premio Nobel en 1991, falleció el domingo 13 de julio en Johannesburg. Su familia anunció su muerte en una declaración. Ms. Gordimer dijo que originalmente no escogió al apartheid como tema en sus tiempos de joven escritora, pero halló imposible escarbar en la vida surafricana sin toparse con la represión. Y una vez que los nacionalistas Afrikaneers llegaron al poder en 1948, las estructuras del sistema de apartheid empezaron a levantarse a su alrededor y no pudo ignorarlas. "No soy política por naturaleza", dijo Ms. Gordimer años después. "No supongo, que de haber vivido en otra parte, mi escritura hubiese reflejado tanto la política". Pera haya sido por accidente geográfico o por investigación literaria, ella encontró sus temas en las injusticias y crueldades de las políticas de división racial de su país, y no dejó ni un ápice de la sociedad surafricana sin explorar, desde las calientes y superpobladas vecindades y pequeños botiquines de los pueblos negros hasta las parrilladas a orillas de las piscinas, fiestas de cacería y cocteles de la sociedad blanca. Mediante el trabajo de Ms Gordimer, los lectores internacionales conocieron los efectos humanos de la "barrera del color" y las leyes punitivas que sellaban sistemáticamente cada avenida de contacto entre razas. Sus libros son ricos en terror: El miedo por las fuerzas de seguridad tocando la puerta a media noche es real, y la libertad imposible. Hasta el prisionero político liberado de la cárcel es inmediatamente rearrestado luego de experimentar la breve ilusión de regresar al mundo. La crítica ha descrito la totalidad de su trabajo como una historia social constituyente narrada a través de retratos dibujados minuciosos de los personajes que los representaron. Ms. Gordimer contó poco de su propia vida, prefirió explorar las tortuosidades de la mente y el corazón de sus personajes. "La verdad descansa en el significado de los detalles", dijo una vez. Pero algunos críticos vieron en su ficción un tema de liberación tan personal como político, donde se reflejan sus sinsabores al crecer bajo la mirada posesiva y controladora de una madre atrapada en un matrimonio infeliz. Ms. Gordimer fue autora de más de dos docenas de trabajos de ficción, incluyendo novelas y colecciones de cuentos además de ensayos personales, políticos y crítica literaria. Su primer libro de historias, "Face to face" ("Cara a cara"), apareció en 1949, y su primera novela, "The Lying Days", en 1953. En 2010, ellá publicó "Telling Times: Writing and Living. 1954-2008", un pesado volumen de su colección de no-ficción. Novelas censuradas y un Nobel Tres de los libros de Ms. Gordimer fueron censurados en su propio país en algún momento durante la era del apartheid, 1948-1994, comenzando con su segunda novela "A World of Strangers", publicada en 1958. Trata de un joven británico, recién llegado a Suráfrica, quién descubre dos planes sociales distintos que no puede conectar: uno en los poblados negros , al cual estaba relegado un grupo de amigos; el otro en el mundo blanco de privilegios, disfrutado por muchos otros que él conoce. "A World of Strangers", fue censurada por 12 años y otra novela, "The Late Bourgeois World" (1966), por 10: lo suficientemente prolongado para ser fatal para la mayoría de los libros, notó Ms. Gordimer. "The Late Bourgeois World" tiene que ver con una mujer que enfrenta una difícil decisión cuando su ex-esposo, un traidor a la resistencia anti-apartheid, comete suicidio. La tercera novela censurada fue una de sus más conocidas, "Burger's daughter", la historia de la hija de una familia de revolucionarios que busca su propio camino luego que su padre se convierte en un mártir de la causa. Estuvo vetada en Suráfrica por solo unos meses luego que fue publicada en 1979, en parte porque entonces su autora era conocida internacionalmente. Ms. Gordimer nunca fue detenida o perseguida por su trabajo, aunque siempre hubo riesgos por escribir abiertamente sobre el régimen represivo que imperaba. Una razón pudo haber sido su habilidad para dar voces en perspectivas lejanas de la propia, como las de los nacionalistas coloniales que habían creado el sistema de opresión institucionalizada que fue llamada el "grand apartheid" (de la palabra Afrikaans equivalente a "apartness") cuando se convirtió en ley. Su habilidad para deslizarse dentro de una vida completamente diferente de la suya la llevó a través de los límites blancos y negros para explorar otras culturas bajo la bota del apartheid. En el cuento de 1983 "A Chip og Glass Ruby", ella penetró en un grupo familiar indio musulmán, y en la novela "My Son's Story" (1990), ella escribió sobre un personaje de raza mixta. Ella ganó el Booker Prize en 1974 por "The Conservacionist", que tenía un protagonista blanco. Mucho antes que se ganara la batalla contra el apartheid, algunos de sus libros indicaban la caída de este y un doloroso renacimiento nacional. En "July's People" (1981), ha aparecido una guerra violenta por la igualdad en los suburbios blancos, para salir de la minoría gobernante. En una inversión de papeles, July, un sirviente negro, lleva a sus empleadores, una familia blanca, a su villa aislada, donde puede protegerlos. Ms. Gordimer escribió: "El decentemente pagado y exigido sirviente, vivía en su patio desde que se habían casado, le suministraron dos juegos de uniformes, uno de caqui para el trabajo rudo de la casa, y otro de algodón blanco para servir la mesa, tenía los miércoles y domingos alternados libres, le permitían que lo visitaran sus amigos y su mujer dormía con él en su habitación, él terminó siendo el escogido de cuyas manos dependerían sus vidas; la rana convertida en príncipe, el salvador, July." En "A Sport of Nature" (1987), la esposa blanca de un lider negro asesinado, se convierte, con un nuevo esposo, en la triunfante primera dama de un país que se levanta de las ruinas del viejo orden. Quizás de manera sorpresiva, los libros de Ms. Gordimer no fueron el producto de alguien que creció en un hogar donde se discutía sobre politicas raciales. En su mundo, dijo Ms. Gordimer, las minorías blancas vivían entre negros "como la gente vive en un bosque, entre árboles". Ella dijo que no fueron los problemas de su país los que determinaron el rumbo de su escritura. "Por el contrario", ella escribió en un ensayo, "fue el proceso de aprender a escribir lo que me hizo sumergir a través de la superficie del estilo de vida surafricano". Nadine Gordimer nació en un hogar judío el 20 de noviembre de 1923, en Springs, un pueblo minero de la provincia ahora conocida como Gauteng (antiguamente era parte de la vasta area del noreste conocida como Transvaal). Su padre, Isidore Gordimer, era un relojero que se vio forzado por la pobreza a emigrar desde Lituania, estableció su propia joyería. Su madre, la antígua Nan Myers, se había mudado con su familia desde Bretaña y nunca dejó de pensar en ella como hogar. El suyo era un matrimonio infeliz. "Sospecho que algunas veces ella se enamoraba de otros hombres", dijo Ms. Gordimer en una entrevista de 1983 para The Paris Review, "pero mi madre nunca habría soñado con tener una amorío".En su lugar ella ponía toda su energía, algunas veces a un grado exagerado, en criar a Nadine y su hermana mayor, Betty. Ms. Gordimer, recordaba que de niña era una orgullosa petulante que amaba danzar y soñaba con convertirse en bailarina. Pero su madre insistía en que dejara de bailar, porque elle tenía el pulso acelerado. Cuando tenía 10 años, su madre la sacó del convento donde estudiaba, le explicó a su hija que participar en carreras y en natación podía ser dañino para ella. Años después, Ms Gordimer dijo que se enteró que el pulso acelerado era el resultado de una tiroides agrandada, y que eso no suponía el peligro que su madre sospechaba. Ella llegó a creer que su supuesta enfermedad tenía relación con la atracción de su madre por el romance. "La primera persona por quién ella se sentía atraída era nuestro médico familiar", le dijo ella a The Paris Review. "No hay duda. Estoy segura de quera completamente inconsciente, pero el hecho de que tuviese esta hija delicada, por la cual ella podía estar llamando constantemente al doctor, en aquellos días los doctores hacían visitas a los hogares, y había té y largas conversaciones, la hacía mantener mi 'enfermedad' de esta manera". La niñez reflejada en la ficción. Los eruditos y críticos han encontrado hilos de la niñez de Ms. Gordimer incrustados en su ficción. John Cooke en su libro "The Novels of Nadine Gordimer: Private Lives/ Public Landscapes", vió "la liberación de los niños de inusuales madres posesivas", como un tema central en el trabajo de Ms. Gordimer. Novela tras novela. escribió él, "las hijas aprenden que para dejar de verdad 'la casa materna' hay que dejar 'la casa de la raza blanca'". A Ms. Gordimer le tomó años desprenderse de la casa de su madre. Al ser retirada de la escuela, Ms. Gordimer dijo que se convirtió en una "pequeña vieja mujer", que estudiaba con un tutor y acompañaba a su madre a compromisos sociales. El antídoto para su aislamiento era la lectura, dijo ella. En 1945, asistió a la University of the Witwatersrand en Johanesburg y evolucionó hacia lo que ella llamaba "enfermería bohemia" de la universidad de la vida, al estudiar literatura y decidir seguir una vida en la escritura. Con la excepción de un viaje a lo que ahora es conocido como Zimbabwe, no fue hasta que tuvo 30 años que salió fuera de Suráfrica. En 1949, Ms. Gordimer se casó con un dentista, Gerald Gayron, y tuvieron una hija, Oriane. El matrimonio terminó en divorcio en 1952. Dos años después, se casó con Reinhold H. Cassirer, un negociante de arte quien había escapado de la Alemania nazi y era sobrino del filósofo Ernst Cassirer. Su hijo, Hugo nació en 1955. Reinhold Cassirer falleció en 2001, a ella le sobreviven su hija e hijo. Ms. Gordimer habló poco de su vida personal en las entrevistas. Los periodistas notaban a menudo su impaciencia con ciertas preguntas personales, algunas veces describían su respuesta como desdeñosa e irritable. Ella mencionó coqueteos en alguna ocasión. "Mi única preocupación fuera del mundo de las idea eran los hombres", ella dijo una vez, sin dar detalles. Ella nunca escribió una autobiografía. "La autobiografía", dijo ella en 1963, "no se puede escribir hasta que uno está viejo, no puede herir los sentimientos de nadie, no puede ser demandada por libelo, o peor no puede tener contradicciones". Sin embargo, ella fue el sujeto de una biografía en 2005, "No Cold Kitchen", que atrajo mucho la atención por la amarga discusión que tuvo con su autor, Ronald Suresh Roberts, un antíguo abogado de Wall Street que había crecido en Trinidad. Originalmente ella había autorizado la biografía y le garantizó el acceso a su vida, pero luego eliminó la autorización, cuetionó el manuscrito y acusó al autor de alterar la verdad. Las editoriales bajo contrato para publicar el libro, Farrar, Straus y Giroux en Estados Unidos y Bloomsbury en Bretaña, declinaron la publicación. (Ambas publicaban los trabajos de Ms. Gordimer) La biografía fue publicada eventualmente por una editorial pequeña de Suráfrica y fue tema de conversación de la Suráfrica literaria por su acusación de que Ms. Gordimer había admitido la fabricación de elementos clave en un ensayo autobiográfico en The New Yorker en 1954. También presenta a Ms. Gordimer como una liberal blanca hipocrítica cuyas palabras enmascararon una actitud paternalista hacia la Suráfrica negra. Cuando el comité Nobel reconoció a Ms. Gordimer con el premio de literatura en 1991, tomó nota de su activismo político pero observó, "Ella no permite que eso influya en su escritura". Ese sentimiento fue algo que la caracterizó a lo largo de su carrera. En 1975, ella escribió en la introducción de sus "Selected Stories": "La tensión entre estar alejado y estar completamente involucrado; eso es lo que define a un escritor. Ahí es donde comenzamos". En las últimas entrevistas, ella dijo que nadie podía vivir en una sociedad como la surafricana y permanecer aislado de la política. Mirando hacia atrás, le dijo a un entrevistador en 1994, "El hecho de que mis libros fueran percibidos como políticos fue porque viví mi vida en esta sociedad que fue muy alterada por el conflicto, por el conflicto político, el cual por supuesto en términos prácticos es un conflicto humano". Ella nunca dejó de hurgar en la política, a pesar de su desdén por la polémica. Y libro a libro, ella se acercó hasta reconciliar su escritura con su personalidad política. Lo que ella no quería hacer, así lo dijo, era escribir al servicio del movimiento anti-apartheidm a pesar de su hondo rechazo por el sistema de gobierno. Con el paso del tiempo, ella reveló que había estado lejos de la pasividad cuando la política la tocaba personalmente. Ella enviaba mensajes; escondía amigos, incluyendo figuras de alto rango, que trataban de eludir a la policía; y secretamente llevó a otros a la frontera. Todas estas acciones aparecen en su ficción, desarrolladas por personajes mucho más valientes de lo que ella decía ser. La gran victoria, el fin del apartheid, no es el fin de los pronunciados problemas morales que confrontan esos personajes. En "None to Accompany Me", publicada en 1994, el año cuando Nelson Mandela fue elegido presidente en la primera elección completamente democrática del país, una sutrama trata de un negro exilado político, Didymus Magoma, quién viene a casa solo para encontrar que no tiene espacio en la batalla en curso. A pesar de sus sacrificios, es ignorado por los lídetres post-revolucionarios en favor de su esposa. Leer el trabajo de Ms. Gordimer es un recordatorio de que el lazo alrededor de Suráfrica es apretado por los ajustes, con leyes más estrictas seguidas las correspondientes espectativas atenuadas. Los críticos han dicho que el tono de la escritura de Ms. Gordimer fluctuó con el clima político, con un aire de esperanza dando paso a un sentido de frialdad mientras la violencia racial ganaba fuerza. Los muros empezaron a derrumbarse Algunos de sus momentos más dificiles llegaron en la década de 1970, cuando el movimiento de consciencia negra buscaba excluir a los blancos desde la trinchera por alcanzar la mayoría de votos. Ese período la sacó de muchos círculos de intelectuales y artistas y dejó su trabajo vulnerable a la crítica de muchos negros africanos, que sostenían que un autor blanco nunca podría contar una historia auténtica a través de los ojos de un personaje negro. Ms. Gordimer respondió a esa acusación diciendo, "Hay cosas que los negros saben de los blancos que nosotros no sabemos de nosotros mismos, que escondemos y no hablamos de ellas en nuestras relaciones, y viceversa". Al final, el gobierno estaba muy débil para reforzar sus leyes mientras combatía con la oposición armada en medio de una presión política y económica internacional. En 1990, Mr. Mandela fue liberado de prisión; en 1991, las leyes del apartheid fueron abolidas; en 1993, se aprobó una nueva constitución, y en 1994, los muros empezaron a derrumbarse con las elecciones. Durante ese felíz período, cuando el partido Congreso Nacional Africano de Mr. Mandela recuperó su legalidad, Ms. Gordimer, quien había sido un miembro secreto, pagó su inscripción en persona y obtuvo el carnet del partido. Fue entonces, luego de la liberación del hombre que sería presidente en pocos años, que Ms. Gordimer ganó el Premio Nobel. "Mandela todavía no tiene ni un voto", dijo ella en ese momento. Ms. Gordimer siguió escribiendo después del apartheid, resistiendo a la idea de que la desaparición del régimen la había dejado sin temas literarios. Eso "hizo una gran diferencia en mi vida como ser humano", dijo ella, "pero no afecta mi trabajo, porque no fue el apartheid lo que me hizo escritora, ni el fin del apartheid va a detener mi escritura". Pero había críticos quienes pensaban que ella había perdido su personalidad. En una revisión de su novela de 1998, "The House Gun", en la cual un esposo blanco surafricano y su esposa ven a su único hijo ir a juicio por el asesinato de un amigo, Michiko Kakutani escribió en The New York Times que el libro sugería que a la autora "todavía le falta aceptar artísticamente que con el desmantelamiento del apartheid se alteró drásticamente el paisaje social de su país. Ella se aventuró con un país árabe en su novela de 2001, "The Pickup", y continuó escribiendo prolíficamente por años luego que el apartheid se hizo historia. Políticamente, adoptó otras causas, entre ellas la lucha contra la propagación del virus de H.I.V y el SIDA en Suráfrica y una campaña de los escritores contra el castigo de la ley de secrecía del país. Al final, se probó que una de sus grandes miedos era hueco. Aunque Ms. Gordimer estaba inmensamente agradecida por recibir el Nobel, sus connotaciones de adiós la llevaron a temer por lo que esto le decía al mundo del futuro de ella. "Cuando gané el Premio Nobel", dijo, "no quería que eso fuese visto como una corona sobre mi tumba". Traducción: Alfonso L. Tusa C

martes, 8 de julio de 2014

Tiraba caños como si tuviera 20 años

Mario Alberto Kempes. 07-07-2014. El País. Lo tuve como entrenador en el Valencia. Tenía referencias suyas sin haberlo visto porque entonces él era muy conocido en Colombia y en España, no tanto en Argentina y la televisión en aquella época no era como ahora. Cuando me lo encontré en Valencia me dio una gran alegría. Lo pasamos muy bien. Era un personaje de un gran temperamento. Pese a su condición de entrenador, se sentía un jugador y se metía a jugar picaditos. Tiraba caños como si tuviera 20 años. Tenía un carácter muy fuerte. Hablaba el lunfardo, al revés y muy rápido, sobre todo cuando se enfadaba, y los muchachos del Valencia me decían: —¿Qué ha dicho? — Y yo qué sé, les respondía. Ni yo entendía casi nada. Ganamos un poquito con él, la Recopa de Europa contra el Arsenal. Fue un partido muy malo. Me vino a buscar y me dijo: "Te tengo que sacrificar. Tienes que jugar de nueve (una posición que yo no jugaba desde hacía 10 años) para que te lleves a tres contrarios y así dos de los nuestros queden libres". No toqué la pelota y fallé el penalti de la tanda, pero él estaba contento: ganamos el título. Hablaba en lunfardo a los muchachos cuando se enfadaba y no entendían nada Don Alfredo estudiaba mucho los partidos y cuando se le ponía algo en la cabeza lo llevaba hasta la última consecuencia. Años después lo tuve de técnico en River Plate. Le ganamos la final a Ferro. Allí ya no hablaba en lunfardo porque le entendían. No lo había visto jugar, solo en los vídeos. En Mestalla lo adoran. Hizo campeón de Liga al Valencia en 1971 y yo llegué al club en el 1976. Después, en 1987 logró el ascenso de Segunda División a Primera. Allí lo ganó todo y tiene a parte de su familia. Es una leyenda para la hinchada de Mestalla. Recuerdo, hace unos años, en un homenaje a los goleadores históricos de la Liga en Bilbao. Nos fuimos luego a cenar y Alfredo habló durante horas. Me levanté de la mesa sobre la una de la madrugada y le pregunté si se venía a dormir. "Yo me levantó a cualquier hora", respondió y él se quedó allí. A las siete de la mañana me levanté y él seguía sentado en el mismo sitio, charlando. Tenía una memoria impresionante: se acordaba de una jugada en un partido contra la Juve de hacía muchísimos años. Cuando venía a Madrid solía quedar con él para tomar café. Era una enciclopedia del fútbol. Adiós, maestro.