lunes, 3 de diciembre de 2012
Sucedió un 24 decembrino
Tanto me escondí en los armarios donde papá guardaba papel, carpetas y demás insumos de su oficina que mamá terminó arrancando el Fiat y salió para Cumaná con Camelia, Olga y Norys. Espero te comportes bien y llegues temprano con tu papá. Alberto, recuerda que hoy es Nochebuena. En el rostro de mamá refulgieron varias perlas de ansiedad. ¡Está bien te vas aquedar con tu papá. Pero de ponerte la camisa manga larga no te vas a salvar y nada de irte a jugar pelota para el solar de asfalto!
Papá sacó una colección de estampillas, la primera que reunió de niño. Pensando que me impresionaría con ellas se fue tranquilo a la oficina. Las ilustraciones de los sellos me atraparon hasta que empezaron a llegar gritos desde el solar.
Sin otro jugador no podemos jugar.
La mirada levitaba entre las advertencias de mamá y los muchachos reunidos en medio del asfalto. Entré de puntillas a la sala y dejé las estampillas en el recibo. Atravesé el porche y llegué entre los arbustos de tabaquero. Me enviaron a jugar right field .
El primer batazo que dieron por esos predios me hizo correr sobre un pedregal lleno de gamelote. Mis zapatos se enzarzaron entre las piedras y en un intento obstinado me lance en el pastizal con el brazo estirado hasta que la pelota aterrizó en el guante. Sentí varios aguijonazos en el codo. Los muchachos brincaron y celebraron el out . Pero luego se estrujaron los ojos.
La mancha escarlata que abarcaba desde arriba del codo hasta la muñeca, los espantó. Arranqué varias hojas de tabaquero y las apliqué en la herida, el ardor les cambió el verde claro por otro muy oscuro.
Papá esperaba con los brazos en jarra en la esquina. Te dejé emocionado con las estampillas y mira cómo te raspaste todo el brazo. Eres un caso serio. ¿Quién le explica ahora esto a tu mamá? El contacto con el agua fría me hizo ver estrellitas. Pero cuando papá aplicó el mercurocromo vi toda la vía láctea. ¡Ay mamá querida! Bueno ¡ A ti no te gusta jugar pelota! ¡Ahora tienes que aguantar!
Por más que papá trató de inventar otra historia, mamá intuyó lo ocurrido. Yo sabía que te ibas a sumergir en la oficina. Ahora si es verdad que te vas a tener que poner la camisa manga larga.
Pasé toda la noche abriendo los botones y soplándome el pecho. El calor de Cumaná apretaba.
Me dormí con el brazo izquierdo sobre el pecho. En medio del sueño sentí un frío en el brazo y me pareció ver a mamá. La mañana siguiente le dije, anoche te vi cuando el Niño Jesús te dio mi regalo.
Alfonso L. TUSA C.
lunes, 20 de agosto de 2012
Las locuras de Cruz Marcano
El pugilismo siempre fue un deporte de carisma, empuje, fuelle, sesos y muchísima voluntad. En tiempo pasado existían innumerables boxeadores que disponían de 3,4 y hasta de las 5 herramientas. Por eso había una competitividad inmensa que atraía la atención del público.
En la década de los años ’60 del siglo pasado, el boxeo pasaba momentos difíciles cuando Delio Amado León y Carlos González, hombres de la prensa deportiva radial y escrita, decidieron crear una empresa de promoción de pugilistas. La llamaron Gondel. Pronto el panorama empezó a mostrar mejorías. Delio y Carlos se fueron al oriente del país. De allá regresaron con una pléyade de boxeadores cumaneses, todos entrenados por el maestro Heli Montes. Pedro Gómez, su hermano Antonio. Félix Márquez. Alfredo Marcano. José García. José Luis Vallejo. Cruz Marcano. Aquí se detiene la cinta. Quizás el más talentoso de todos los pugilistas cumaneses. Disponía de una voluntad magnífica. Montes refirió que en una ocasión se inscribió para correr un maratón en Cumaná. Mientras el sol se hacía más incandescente en el añil cumanés, Marcano apretaba con remates sostenidos que exigían al pelotón delantero. Entre los corredores se escuchaban quejidos, y desde el público gritaban “amarren a ese loco”.
Marcano era un gran manejador de la esgrima y también tenía pesadas las manos. En más de una ocasión escupía el protector bucal para provocar a sus contrincantes. Les decía muchas groserías para hacerlos molestar y luego los dominaba a placer.
La primera vez que Heli Montes llevó a Cruz Marcano a Caracas, fue en un intercambio entre las selecciones del Distrito Federal y el estado Sucre. Empezaron a promocionar como uno de los enfrentamientos más llamativos de la velada al del “Pavito” Hernández versus Cruz Marcano. Marcano era un insigne desconocido en la capital. Hernández era la sensación del momento en su peso, venía arrasando con cuanto pugilista le pusieran por delante. Los periodistas le decían a Montes que mejor cancelara la pelea porque el “Pavito” iba a destrozar a ese flaquito coco pelado. El Maestro, asintió con la cabeza, sonrió. Se dijo para sus adentros. “Estos no saben de quién están hablando”. Cruz parecía querer desprender la pera loca y Montes le reclamó que se controlara mientras le sostenía el saco. Toda esa fuerza la debía guardar para el cuadrilátero. Hubo de darle dos manotazos en la espalda.
Tan pronto empezó el combate el público empezó a corear al “Pavito”. A medida que las arremetidas de Marcano llegaban con más intensidad al rostro y el cuerpo del “Pavito”, los gritos empezaron a calmarse, hasta que lo único que se oía en el recinto era el roce de las botas de boxeo sobre la lona y los impactos de los guantes en la cara. Los periodistas quisieron entrevistar a Marcano luego de la pelea. Montes tuvo que pasar varios minutos para convencerlo de hablar con los fablistanes. A regañadientes conversó con los periodistas. Varios monosílabos llenaban de silencio el momento. Sólo al final el púgil lanzó su ataque sostenido ante la desconsideración que habían tenido con un boxeador desconocido. “¡Averiguen primero. Pregunten. Revisen el record de peleas. Solo así podrán hablar pendejadas con propiedad!”.
Entre las peleas más recordadas de Marcano aparece la que efectuó el 20 de diciembre de 1968 ante el futuro campeón de los welter jr., Antonio Cervantes, “Kid Pambelé”, y la que realizó el 15 de agosto de 1969 ante su coterraneo cumanés Alfredo Marcano. Ambas reyertas en el peso pluma. Ante Pambelé, luego de descifrar su estilo, empezó a provocarlo y cayó en la trampa. En el cuarto asalto lo conectó de llenó y Pambelé se fue a la lona. Contra Alfredo, la pelea fue muy dura en los primeros cinco asaltos, su tocayo le dio una lección de boxeo. A partir del sexto Alfredo se puso los patines y nunca se detuvo a intercambiar con “el loco” que lo perseguía y le gritaba. El veredicto inicial fue una victoria para Alfredo. Cruz Marcano se soltó de sus segundos y lo llamó para seguir peleando. “¡Vente que ahora si te voy a reventar!”. Luego los árbitros rectificaron y el resultado fue empate.
Cuando Cruz Marcano falleció en un accidente automovilístico mientras viajaba de Caracas a Cumaná el 22 de agosto de 1970, era una de las grandes promesas de pugilismo venezolano. A pesar de haber perdido una decisión ante el mexicano Memo Morales, Marcano disponía de todas las herramientas para disputar el titulo mundial de los plumas.
Alfonso L. Tusa C.
jueves, 2 de agosto de 2012
Vente Ruben
La voz fluia ronca a un costado de la pedana donde rechinaban los zapatos de los esgrimistas. Luego de vencer al egipcio Ayman Fayez en dieciseisavos de final. Empece a escuchar con mas volumen la canción de Serrat. Hoy puede ser un gran dia plantéatelo asi. La apretada anotación 15/13 hizo mas telúrico el eco que llegaba desde Mexico 1968. Yo se que tu puedes Ruben. En octavos de final los chirridos de la pedana describian semicírculos que dibujaban una pugna feroz ante el suizo Max Heinzer, quinto en la clasificacion mundial. Por radio escuchaba los comentarios del narrador, recordaba la gesta del Morochito Rodriguez . Los semicírculos abrian una ventana donde se atisbaba, los cuartos de final. Limardo salia vencedor 15/11.
La espera desde 1968 se erguia retadora y Ruben Limardo seguía apretando la espada con determinación. Tu perteneces aquí, se que lo vas a lograr. Vamos Ruben, echale pichon. La voz se ahogo cuando el venezolano salio adelante 14/6 ante el campeón mundial italiano Paolo Pizzo. Cuando el europeo reacciono la voz gritaba mas duro. Vamos Ruben, si se puede. Resistio el temporal y cuando se quito la mascara tenia 15 puntos por 12 de : Pizzo.
Toda la emoción de un país resonaba desde Cumana hasta Ciudad Bolivar, rebotaba en las paredes del recinto londinense, silbaba en la ilusión de romper aquella sequia de oro olímpico. En semifinales Limardo salto a la pedana frente al verdugo de Silvio Fernandez. Una lucha muy cerrada de nervios metálicos. Por cada punto del estadounidense Seth Kelsey, Limardo rispostaba. En el aire vibraba aquella voz de 1968. Tienes que llegar hasta aquí, esta soledad es fastidiosa. Salto y levanto las manos cuando Ruben vencio 6/5.
Llego el momento de la verdad, la voz se multiplicaba en cada centímetro de la pedana. Se colaba entre los chirridos metálicos. Reclamaba una satisfacción para todo un país sediento de buenas noticias. Por eso cuando el bolivarense empezó a dominar el match ante el noruego Bartosz Piasecki, de descolgó hasta que la puntuación final marco 15/10. Lo hiciste Ruben, buena esa, yo sabia que ibas a llegar.
Ahora viene lo mas escalofriante Ruben, ese momento cuando ponen el himno nacional, porque tu sabes que en ese instante todo un país siente junto esa letra, la digiere, y no cuesta ser venezolano porque se entiende que cuando hay un plan, disposición y disciplina cualquier mezquindad o sectarismo fenece en las alas de la libertad.
Alfonso L. Tusa C.
miércoles, 25 de julio de 2012
Campanazo y veredicto.
26 de octubre, 1968. El sonido de la campana y la oscuridad apretaban las
luces del cuadrilátero con esencias de alcanfor y mentol. Un grito ahogado
empezó a deslizar entre la muchedumbre del México Arena. “Ro-drí-guez,
Ro-drí-guez, Ro-drí-guez…” Las pupilas del púgil asiático enfocaron la
esquina de su rival. Jee Yong-Ju había dejado todo en el ring, sólo que
aquel tipo de rostro escurridizo y manos de relámpago lo había mareado en
el tercer asalto. Desde el ring side llegaban oleadas de una voz
enfebrecida agolpada en el tropel de periodistas. El hombre se aflojaba la
corbata y agitaba el micrófono sobre el copete inmaculado.
En la otra esquina los ojos casi cerrados transportaban al boxeador. Nunca
había escuchado su nombre en el delirio de una multitud. Lo más emotivo que
recordaba eran los gritos de su madre cuando corría entre las calles de El
Salao y Puerto Sucre. “¡Mira Morocho ven acá para que me vayas a hacer un
mandado!”.
El reflujo del ring side arrojaba fraseos vertiginosos. Aquel hombre
soltaba 50 palabras por minuto. “Hay que cruzar los dedos. Es una decisión
muy difícil. El coreano dominó el primer round. El segundo fue muy parejo.
Y en el último el Morocho echó el resto”.
Las botas parecían cosidas a la lona. Por el rabillo del ojo escuchaba el
escándalo del periodista. La imagen del señor Carlos aconsejándolo en su
vida deportiva y personal burbujeaba en su craneo. Quería corresponder toda
la solidaridad recibidas de las delegaciones suramericanas en la villa.
Representaba la última esperanza de medalla aurea para el subcontinente. Un
silencio estridente envolvió la escena cuando el locutor interno empuñó el
micrófono.
El gladiador alzó la vista allí vio la sonrisa de su madre y el cielo añil
de Cumaná. Esencias de mar y sardinas mezcladas con pichigueyes y jobos de
la India que buscaba en las horas más ardientes del sol. La primera palabra
del locutor resonó más fuerte que todos sus gritos cuando corría en el
túnel del Castillo de San Antonio. Una ráfaga de optimismo lo hizo saltar
en punta de pie. No había pasado media hora escupiendo y corriendo (hasta
tuvo que sacarse la prótesis dental) para dar el peso, en vano. Ángel
Edecio Escobar dio dos palmadas en su hombro. El locutor señaló la esquina
del saltarín. “El ganador Francisco Rodríguez. Venezuela”.
En medio del mar de comunicadores que rompía contra el cuadrilátero,
emergió el rostro colorado de Carlitos González. Atravesó las cuerdas al
tiempo que ajustaba los audífonos y resoplaba sobre el micrófono. “Morocho,
para Venezuela”. “Esta medalla es para mi madre del alma. Te quiero mucho
mamá. Y también para Cumaná y toda Venezuela”. Las notas del “Gloria al
Bravo Pueblo” lo sorprendieron con varias gotas en las mejillas. Las dejó
rodar igual que sus carreras por El Salao y Puerto Sucre.
Alfonso L. Tusa C.
sábado, 21 de julio de 2012
Episodios Olímpicos (XLIV). Birgit Fischer. Atenas 2004.
Nació el 25 de febrero de 1962 en Brandenburgo, Alemania. Es la única mujer que ha ganado medallas Olímpicas en un lapso de 20 años. También es la única canoista en ganar 12 medallas (8 oros, 4 platas), y la segunda después de Larissa Latynina en ganar más medallas Olímpicas.
Ganó oro en los campeonatos Mundiales de kayak en 1979,1981,1982,1983,1985,1987 en 500 metros individuales, por duplas y por cuartetas. En 1993 ganó oro en los 500 metros individuales y por cuartetas; en los 5000 metros individuales ganó bronce. En 1994 ganó oro en los 500 metros individuales y por cuartetas, plata en los 200 metros por duplas y por cuartetas y bronce en los 500 metros por duplas. En 1995 logró oro en los 500 metros por cuartetas y plata en los 200 metros por cuartetas. En 1997 ganó oro en los 500 metros por duplas y cuartetas, en los 200 metros por duplas y cuartetas, en los 1000 metros por duplas. En 1998 ganó oro en los 500 metros por cuartetas y plata en los 500 metros por duplas y en los 1000 metros por duplas.En 1999 ganó plata en los 500 metros por cuartetas. En 2005 ganó bronce en los 1000 metros por cuartetas y en los 200 metros por duplas.
Comenzó su carrera Olímpica compitiendo por Alemania Oriental en los Juegos de Moscú 1980. Cuando ganó la prueba individual de kayak para 500 metros se convirtió en la campeona de canotaje más joven de la historia Olímpica.
Se ausentó de las Olimpíadas de Los Ángeles 1984 porque Alemania Oriental boicoteó los Juegos.
En las Olimpíadas de Seúl 1988 Fischer ganó plata en la prueba individual de kayak de 500 metros. La búlgara Vania Gesheva se llevó el oro. Hora y media después Fischer regresó para ganar la prueba de duplas para 500 metros. El día siguiente agregó otra medalla de oro en la prueba de kayak de 500 metros para cuartetas.
En las Olimpíadas de Barcelona 1992 se llevó el oro en la prueba individual de kayak de 500 metros y la plata en los 500 metros por cuartetas.
En los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996 ganó oro en la carrera de kayak de 500 metros para cuartetas y plata en los 500 metros por duplas.
Durante las Olimpíadas de Sydney 2000, Fisher obtuvo el oro en la carrera de kayak de 500 metros para duplas y cuartetas.
En la cita Olímpica de Atenas 2004 Birgit Fischer de nuevo ganó oro en la carrera de kayak de 500 metros para cuartetas, convirtiéndose en la campeona Olímpica de canotaje más vieja, y plata en los 500 metros para duplas.
Alfonso L. Tusa C.
Episodios Olímpicos (XLIII). Hicham El Guerrouj. Atenas 2004.
Sus días de infancia transcurrieron tras un balón de fútbol. Empezó a correr formalmente a los 15 años. En 1992 la Federación Marroquí de Atletismo lo seleccionó para asistir a los Campeonatos Mundiales Juveniles de Seul, Corea del Sur. Se trajo una medalla de bronce.
El Guerrouj nació el 14 de septiembre de 1974 en Berkane, Marruecos.
Su despegue internacional empezó en 1994 al dejar tiempo de 3:33,61 en los 1500 metros en una prueba realizada en Niza, Francia. Ese año terminó quinto en la clasificación mundial, encabezada por el argelino Nourredine Morceli (3:30,61).
En 1995 Hicham se tituló Campeón Mundial de los 1500 metros bajo techo. En el verano conquistó la medalla de plata en los 1500 metros de los Mundiales al aire libre efectuados en Gotemburgo, Suecia, con 3:35,28, sólo superado por Morceli (3:33,73). Su mejor marca de ese año fueron los 3:31,16 logrados en Colonia, Alemania, la tercera mejor marca de 1995.
En los 1500 metros de las Olimpíadas de Atlanta 1996, a 430 metros de la meta la rodilla de El Guerrouj golpeó el talón de Morceli quién se tambaleó pero continuó su marcha. El Guerrouj se paró sobre sus talones, perdió el balance y cayó al piso. Terminó la carrera en último lugar. Morceli se llevó el oro, el español Fermín Cacho plata y el keniano Stephen Kipkorir bronce. Pocas semanas después en Bruselas, agenció su mejor marca personal de 1500 metros, 3:29,05, lo que le convirtió en líder mundial del año. Entre las Olimpíadas de Atlanta y las de Sydney, El Guerrouj ganó 45 de 46 carreras de 1500 y 1600 metros.
En la reunión de Roma el 14 de julio de 1998 batió por más de 1 segundo la plusmarca mundial de los 1500 metros con 3:26,00. El record anterior lo tenia Morceli (3:27,37) desde 1995.
En 1999 ganó el oro en los Campeonatos Mundiales de Sevilla con tiempo de 3:27,65, el más rápido nunca visto en Olimpíadas, Mundiales o Campeonatos Europeos. Implantó en Roma una nueva marca mundial para la milla, 3:43,12 al batir la marca de Morceli, 3:44,39, vigente desde 1993.
Antes de de viajar a las Olimpíadas de Sydney 2000 agenció un tiempo de 3:27,21 en Zurich, Suiza. En los 1500 de Sydney El Guerrouj tomó la delantera ante el keniano Noah Ngeny después de los 900 metros hasta la recta final. Ngeny alcanzó a El Guerrouj a 50 metros de la meta y se fue adelante a 25 metros de esta para llevarse el oro en tiempo de 3:32,07. El Guerrouj debió conformarse con la plata en 3:32,32. A partir de ese momento estableció otra seguidilla de 32 victorias. Pero en la temporada pre-Olímpica de 2004 asimiló dos derrotas.
En 2001 dejó un tiempo de 3:26,12 cercano a su marca mundial. En los Campeonatos Mundiales de Edmonton, Canadá ganó por tercera vez consecutiva el título de los 1500 metros e igualó los tres títulos de Morceli en 1991 y 1995.
Luego de dominar de nuevo los 1500 metros en 2002 (3:26,89 en Zurich). El Guerrouj empezó a competir en los 5000 metros sin abandonar los 1500.
El 12 de junio de 2003 agenció ,un tiempo de 12:50,24 en los 5000 metros realizados en Ostrava, República Checa. Llegó segundo de Stephen Cherono (12:48,81). Cherono y El Guerouj comandaron los 5000 metros en 2003.
En los Mundiales de París 2003 intentó el doblete en 1500 y 5000 metros, con el reto que implica efectuar cinco carreras en menos de una semana. Ganó los 1500 metros para completar su cuarto título mundial en la distancia, algo inédito en esta prueba. En los 5000 metros escoltó al keniano Eliud Kipchoge por cuatro centésimas de segundo (12:52,79 por 12:52,83). Ese 2003 lideró los 1500 metros por octava año seguido (3:28,40, Bruselas).
En las Olimpíadas de Atenas 2004 se fajó con el keniano Bernard Lagat en los 1500 metros. El Guerrouj salió en primer lugar y aceleró en la última vuelta. Lagat le mantuvo el ritmo y lo pasó a 40 metros de la meta. El Guerrouj reaccionó y corrió codo a codo con Lagat hasta lograr la ventaja sobre la línea de llegada. Finalmente había logrado el oro Olímpico de los 1500 metros. Cuatro noches después El Guerrouj participó en la final de los 5000 metros. Enfrentó al etíope Kenenisa Bekele quién venía de ganar el oro en los 10000 metros. Encajonado en la última vuelta, El Guerrouj se abrió a 200 metros de la raya y persiguió a Bekele quién dominaba la carrera. Lo alcanzó a 60 metros de la meta y lo rebasó para ganar su segundo oro en cinco días. El Guerrouj se convirtió en el primer corredor en ganar los 1500 y 5000 metros desde Paavo Nurmi en 1924.
Anunció su retiro de las pistas el 22 de mayo de 2006.
Fue nombrado Embajador de Buena Voluntad de UNICEF y colabora con la educación, la salud, la nutrición en beneficio de los niños y niñas marroquíes.
Fue nombrado mejor Atleta del Año por la Federación Mundial de Atletismo (IAAF) en 2001, 2002 y 2003.
Alfonso L. Tusa C.
Episodios Olímpicos (XLII) Merlene Ottey. Atenas 2004
Merlene Joyce Ottey nació el 10 de mayo de 1960 en Cold Spring, Hanover, Jamaica. Junto a la esgrimista sueca Kirstin Palm, ella es la única mujer que ha participado en 7 Juegos Olímpicos. También mantiene el récord como la atleta de pista más vieja que ha ganado una medalla Olímpica (Sydney 2000). Entre 1979 y 1997 fue nombrada atleta del año en Jamaica, 15 veces.
Ottey es la cuarta de siete hijos de Hubert y Joan Ottey. Su madre le compró un manual de pista y campo. Merlene se entusiasmó con el deporte y empezó a correr. Asistió a las escuelas Gurneys Mount y Pondside antes de graduarse de bachiller en los liceos Ruseas y Vere Technical. Allí siempre competía descalza.
La inspiración de Merlene se acrecentó al escuchar la transmisión de los eventos de pista y campo de las Olimpíadas de Montreal 1976, donde Donald Quarrie corrió en la final de los 100 metros planos. Su carrera como atleta de pista y campo dio un vuelco cuando emigró a Estados Unidos en 1979 para estudiar en la Universidad de Nebraska. Obtuvo una licenciatura en Artes y se casó con el atleta Nathaniel Page de quién luego se divorció.
En las Olimpíadas de Moscú 1980 Ottey se convirtió en la primera mujer caribeña de lengua inglesa que ganaba una medalla Olímpica al llegar tercera en la final de los 200 metros planos. Con el relevo de 4x100 metros planos llegó en el sexto lugar. De vuelta en Jamaica recibió los premios Oficial de la Orden de la Nación y la Orden de Distinción por sus servicios en el campo deportivo.
En los Juegos de la Comunidad Británica de 1982, Ottey ganó medalla de oro en los 200 metros planos y plata en los 100 metros planos. En los Juegos de la Comunidad Británica de 1990 ganó oro en ambas competencias.
En los Campeonatos Mundiales de Helsinki 1983 ganó plata en los 200 metros planos y bronce con el relevo 4x100 metros planos.
Participó en las Olimpíadas de Los Ángeles 1984 y logró bronce en los 100 y 200 metros planos. Con el relevo de 4x100 metros planos llegó en octavo lugar.
En los Campeonatos Mundiales de Roma 1987 también logró bronce en los 100 y 200 metros planos.
A pesar de una lesión, compitió en los Juegos Olímpicos de Seúl 1988, llegó cuarta en la final de los 200 metros planos. En los 100 metros planos se quedó en semifinales y en el relevo 4x100 metros clasificó a la final sin atenuantes.
En los Campeonatos Mundiales de Tokio 1991 ganó oro con el relevo 4x100 metros planos y bronce en los 100 y 200 metros planos.
Asistió a las Olimpíadas de Barcelona 1992 y ganó bronce en los 200 metros planos. Llegó quinta en los 100 metros planos y en el relevó de 4x100 metros Jamaica clasificó a la final pero no terminó la carrera.
En los Campeonatos Mundiales de Stuttgart 1993 se llevó el oro en los 200 metros planos, la plata en los 100 metros planos y el bronce en el relevo 4x100 metros planos.
En los Campeonatos Mundiales de Gotemburgo 1995 repitió el oro en los 200 metros planos, la plata en los 100 metros planos y también ganó plata en el relevo 4x100 metros planos.
Para las Olimpíadas de Atlanta 1996, Ottey hizo el mismo tiempo que la estadounidense Gail Devers en los 100 metros planos, la fotografía mostró que Devers pasó primero y Merlene se quedó con la plata. En los 200 metros planos Ottey llegó a 12 centésimas de segundo de la francesa Marie-José Perec y de nuevo debió conformarse con plata. Se llevó el bronce en el relevo 4x100 metros planos luego de una disputada carrera con las cuartetas de Estados Unidos y Bahamas.
En los campeonatos Mundiales de Atenas 1997 ganó bronce en los 200 metros planos.
En 1998 se fue a vivir en Slovenia y empezó a entrenar con Srdjan Djordjevic.
En 1999 ocurrió una controversia en las pruebas clasificatorias para las Olimpíadas de Sydney. Ottey quedó cuarta en las eliminatorias de los 100 metros planos y de acuerdo a las reglas de la Asociación de Atletismo de Jamaica sólo los tres primeros lugares son elegibles para las Olimpíadas. Ottey pidió que se le ubicara en los 100 metros planos en susbtitución de Peta-Gaye Dowdie y la Asociación de Atletismo de Jamaica aceptó. Esto generó una oleada de protestas en todo el país hasta que el COI amenazó con suspender a Jamaica de las Olimpíadas si no superaban la controversia.
En las Olimpíadas de Sydney, Ottey se llevó la plata con el relevo 4x100 metros planos junto a Tayna Lawrence, Verónica Campbell y Beverly MacDonald, detrás de Bahamas. En la final de los 100 metros planos llegó cuarta. Detrás de Marion Jones (Estados Unidos), Ekaterini Thanou (Grecia) y la jamaicana Tayna Lawrence. Cuando Marion Jones reconoció en 2007 el uso de esteroides antes de las Olimpíadas de Sydney, le fueron retiradas sus medallas y Ottey recibió la medalla de bronce de los 100 metros planos, su novena medalla Olímpica, la mayor cantidad de medallas Olímpicas para una mujer en pista y campo.
En mayo de 2002 se convirtió en ciudadana eslovena, debido a la controversia de las eliminatorias de Sydney, y ahora reside en Ljubljana.
Compitió por Eslovenia en las Olimpíadas de Atenas 2004 y llegó hasta las semifinales de los 100 metros planos
En los Campeonatos Mundiales de 2006 entró cuarta en las semifinales de los 100 metros planos.
Ottey ganó 14 medallas en Campeonatos Mundiales entre 1983 y 1997, más que cualquier atleta masculino o femenino (3 de oro, 3 de plata, 8 de bronce).
Alfonso L. Tusa C.
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