jueves, 1 de febrero de 2018

Mi hermano Dave.

The Players Tribune. 23 de enero de 2017. Paul Holmgrem. Presidente de los Flyers de Filadelfia. Cuando tenía 12 años de edad, le pedí a mis padres que me enviaran a un campamento de hockey de una semana en Bemidji StateUniversity. La universidad está a tres horas de donde vivíamos en el lado este de St. Paul. Mi papá, Edward Holmgren, trabajaba en la U.S Post Office mientras mi mamá se quedaba en casa para levantar la familia. Las finanzas eran muy ajustadas. Si, había suficiente comida, pero no teníamos los 110 $ para enviarme al campamento de hockey. En 1967, eso era el equivalente de 800 $ de hoy. No es que fuésemos pobres, pero no había mucho dinero para gastos adicionales. Yo era el bebé de la familia, el más joven de cuatro hijos. Mi hermano mayor inmediato, Mark, me llevaba solo 15 meses, y usé mucha de la ropa que no le servía, abrigos viejos, pantalones y zapatos siempre llegaban hasta mi cada vez que Mark crecía hacia otra talla. De todo lo que me daba lo que más me gustaba eran los patines. Hasta que casi tuve 11 años no tuve unos propios. Vivíamos en una casa de un baño, sin ducha. Era un clásico. Un hogar al estilo St. Paul. Dave, mi hermano mayor por ocho años, compartía habitación en el piso de arriba con Mark y conmigo. Estoy seguro de que no podía ser divertido tener por compañeros de cuarto a dos niños pequeños, pero Dave era especial. Dave nunca llegó a verme disfrutar los beneficios de lo que aprendí en Bemidji State. Dos años antes, había quedado ciego, por complicaciones con su diabetes. Cuando él tenía ocho años, fue a un campamento de verano al norte de Minnesota, donde de pronto se enfermó de gravedad y casi muere. Los médicos le diagnosticaron diabetes, le indicaron una dieta y el uso de insulina bajo control. Vivió una vida normal por unos años después de eso. Pero a medida que pasaba el tiempo, parecía que todo lo malo que podía ocurrirle a un diabético, le ocurría a él. Dave era el cerebro de los hermanos Holmgren, un mago en matemáticas y química. Quería incursionar en el negocio de la venta de sándwiches, esperaba convertir una tienda en cadena comercial. Pero su vista empezó a fallar y se convirtió en impedimento. También tenía dolores constantes en todo el cuerpo, algo que empeoró con el tiempo. Tenía 19 años de edad, y dos en la universidad, cuando regresó a casa llorando porque había chocado su Chevy Nova ’62. “No puedo ver”, le dijo a mis padres, Pero aún con esas dificultades, siempre recuerdo a Dave ejecutando algun trabajo después de clases o en el verano. Un año trabajó en un auto lavado, el año siguiente en un restaurant. No lo recuerdo sin trabajar. Tenía algo de dinero ahorrado, y quería hacer eso por mí. Yo jugaba futbol americano y beisbol en Harding High, pero vivir en Minnesota implicaba que también jugaba hockey. El hockey estaba en todas partes. El hockey es todo. Si no estaba jugando en la calle frente a la casa, estaba en el campo East View Playground dos cuadras más allá. Los fines de semana jugaba con mis amigos desde las nueve de la mañana hasta las ocho de la noche, tal vez hacía un alto para almorzar. Y después que terminábamos las tareas, regresábamos a jugar. El día de escoger la carrera universitaria, escribí jugador de hockey en el cuestionario que todos debían llenar. Debido a la diferencia de edad, Mark y yo éramos más cercanos que con respecto a Dave y mi hermana mayor Janice. Éramos más inclinados hacia el deporte que ellos. Si hablaba con alguien de hockey, ese era Mark. No recuerdo haber hablado con Dave de mi interés por el deporte. Pero al mirar hacia atrás, obviamente él estaba pendiente. Sino ¿Por qué habría pagado para que yo fuese a ese campamento de hockey? El campamento de Bemidji State era uno de los mejores de NorteAmérica. Estaba a cargo de Bob Peters ( el entrenador de Bemidji State desde 1967 hasta 2001) y Murray Williamson (dos veces entrenador del equipo olímpico de Estados Unidos y medallista de plata en 1972). Uno de los instructores del campamento era Larry Pleau, quien entonces tenía alrededor de 20 años y jugaba hockey juvenil en Montreal. Era uno de los pocos jugadores estadounidenses considerado entre los grandes prospectos de NHL para esa época. No puedo recordar en detalle lo que se enseñaba, pero el campamento era muy completo. Lo más importante para mí en ese momento era estar sobre el hielo todos los días. Era el paraíso. Recuerdo haber ganado algun tipo de premio por logros alcanzados y regresar a casa más entusiasmado con el hockey que nunca antes. Ir a ese campamento me motivó más que nunca a seguir una carrera en el deporte. Quizás aún sin el regalo de Dave pude haber jugado en la NHL, pero lo dudo. Todo lo que hice en el hockey (incluso ser entrenador y gerente general) se lo debo a Dave. Hasta este día, me asusta pensar que nunca le agradecí apropiadamente por eso. También me tortura algo que ocurrió pocos años después de eso, algo que Dave y yo nunca aclaramos. Cuando yo tenía 13 o 14 años de edad, Dave quería ir al centro a comprar los boletos para un concierto. Esos eran los tiempos antes de que se hicieran las leyes que permiten que los discapacitados tengan acceso al transporte público. Dave necesitaba tomar un bus para ir a comprar los boletos, pero no le permitían que llevara a su perro guía, Prudy, en el bus. Así que me pidió que lo acompañara. Probablemente yo no quería ir, pero lo hice de todas formas. Cuando el bus se detuvo en la parada a unas pocas cuadras de nuestra casa y se abrieron las puertas, le dije a Dave, “¿Quieres que suba?” Lo que quise decir fue, “¿Quieres que suba primero los escalones?” De esa manera, podría ayudarlo a entrar al bus. Pero pienso que por mi actitud, el me malinterpretó. Dijo algo como, “Si no quieres ir, iré solo”. Viajamos en silencio en el bus. Nunca le expliqué lo que quise decir, y he llevado eso conmigo desde entonces. Sé que eso puede parecer insignificante, pero eso se quedó conmigo porque sentí que lo había desilusionado. Él era una roca, siempre había estado ahí para mí. En su momento de debilidad, me había solicitado algo muy simple…y fui indolente. Mi recuerdo de ese día siempre me ha pesado. Esa es la razón por la que siempre he compartido esta historia. Es muy importante que las personas resuelvan sus diferencias, hablen de sus puntos de vista y traten de aclarar sus malas interpretaciones. Una vez que se hace tarde para solventar algo, aunque sea algo insignificante, es imposible dejar a un lado la culpa. No sé que tanto molestó a Dave ese incidente. Quizás un poco o tal vez nada. Era un tipo duro, de una generación que creía que los disgustos se debían guardar. Mi papá nunca hablaba de haber estado en la segunda guerra mundial, y después que vi a Dave llorar ante él y mamá ese día que chocó el carro, nunca habló de cuanto dolor sentía. Todavía puedo verlo sentado en su silla en las noches, con Prudy a su lado, mientras mirábamos Gilligan’s Island o Hogan’s Heroes. El último era probablemente nuestro programa favorito. Hasta mi papá reía. Los ojos de Dave estaban cerrados y parecía que no prestaba atención, pero reía con nosotros. Aunque la sonrisa en su rostro, era más una mueca de dolor. Estaba batallando. Sus dolores de cabeza eran horrendos. Tenía que sentarse en una ducha caliente para aliviarse. Sus órganos se estaban apagando. Estaba muriendo frente a nosotros. Pero cuando eres un niño, no te percatas de las personas a tu alrededor. Cerca del fin, supe de la gravedad del caso. Llegó un momento cuando los médicos le dieron dos años de vida. No recuerdo si él llegó tan lejos o no, pero cuando finalmente fue al hospital no había muchas expectativas de que regresara. Nadie lo dijo, pero todos lo sentíamos. El 3 de diciembre de 1970, un día antes de mi cumpleaños 15, llegué desde la escuela y vi el carro de Paul Lindquist frente a la casa. Sentí un peso en el estómago, sabía lo que significaba eso. Mamá había acompañado a Dave en el hospital cuando el falleció ese día. Solo tenía 23 años de edad. Su novia, Karen, con quien yo había asumido se casaría algun día, estuvo con él hasta el final. Mamá y papá se mantuvieron tan estoicos como pudieron; dijeron que Dave no sufriría más. Oyes eso cada vez que alguien muere, pero yo nunca había experimentado la muerte antes, no sé si saber que Dave no sufriría más era un consuelo. Mi hermano se había ido. Era todo lo que podía ver en ese momento. Hasta Prudy entendió lo que había ocurrido mejor que yo. Ella murió el día siguiente. “Su trabajo había terminado”, dijo mi madre. Todos tenemos momentos difíciles en nuestras vidas, pero cada vez que uno tiene tropiezos en el camino, pienso en Dave. La manera como el afrontó la vida, por aterradora que esta fuera, día a día, con dignidad, es algo que se ha quedado conmigo todos estos años. He conocido a muchas personas duras en mi vida, pero ninguna como mi hermano Dave. Uno de mis lamentos más grandes es que él no viviera para verme jugar en la NHL. Eso fue algo grande para todos en mi familia. Él habría estado orgulloso. A medida que envejezco, sus años finales parecen regresar a mí. Pensar tanto en él solo ha incrementado mi sentimiento de culpa, y mi necesidad de compartir nuestra historia, y la historia de porque fui al campamento de Bemidji State. No recuerdo haberle agradecido, aunque mi padre me había dicho que lo hiciera. Y aún si lo hice, estoy convencido de que no le agradecí lo suficiente. Después de todos estos años, no hay muchos días en que no piense en Dave. Su regalo inició mi recorrido, siempre le estaré agradecido. Paul Holmgren / Colaborador Traductor. Alfonso L. Tusa C. 1 de febrero de 2018.

martes, 30 de enero de 2018

Mort Walker, el Creador de la tira cómica ‘Beetle Bailey’, fallece a los 94 años de edad.

Richard Goldstein. The New York Times. 27 de enero de 2018. Mort Walker, el creador de la tira cómica de “Beetle Bailey” acerca de un recluta del ejército quién holgazaneó por siete décadas en el campamento Ciénaga para consternación de sus superiores y la delicia de sus seguidores en las fuerzas armadas y más allá, falleció este sábado 27 de enero en su hogar de Stamford, Conn. Su muerte fue confirmada por su hijo Brian. Mr. Walker tuvo la participación más larga de cualquier caricaturista por una creación original, dijo King Features, la cual inició su registro de “Beetle Bailey” en 1950, en una declaración. “Poco sabía cuando fui reclutado que iba a conseguir casi cuatro años de investigación gratis”, recordó Mr. Walker en su colección “The Best of Beetle Bailey” (1984). El ejército me envió a varios lugares para que mis experiencias fuesen amplias”, escribió él. “Fui recluta, corporativo, sargento, teniente y fui atolondrado en cada rango”. Mr. Walker empezó a dibujar desde joven y después de la universidad vendía sus dibujos al The Saturday Evening Post, acerca de un estudiante de Rockview University llamado Spider, con un sombrero calado hasta los ojos, quien se las ingeniaba para que su compañero de habitación le hiciera todos sus trabajos. En 1950, en medio de la guerra de Corea, Spider mutó a Beetle Bailey en un uniforme del ejército. La tira cómica de Mr. Walker sustituyó los dormitorios por las barracas, los profesores por sargentos y generales, y los procedimientos académicos por la burocracia militar. En los primeros episodios que mostraron a Beetle Bailey en uniforme, esta vez con una gorra del ejército cubriendo sus ojos, tomó una prueba de aptitud y preguntó cual sería su especialidad. “Ni ingeniero…Ni cocinero…Ni chofer..”, le dijo el evaluador del ejército. “¡Tienes una habilidad sobresaliente! ¡Evitar el trabajo!” Y así ocurrió a través de la guerra de Corea, la guerra de Vietnam y las guerras de Irak y Afganistán, aunque “Beetle Bailey” pocas veces se hizo asunto de interés actual. La guerra del personaje principal era con el propio ejército, y aunque nunca fue promovido más allá de soldado raso, él se ganó la aprobación del rudo sargento (oficialmente Orville P. Snorkel) y del comandante del campamento Ciénaga, General Amos T. Halftrack. El periódico Stars and Stripes, publicado por miembros de las fuerzas armadas, vetó a “Beetle Bailey” desde su edición de Tokyo en 1954, como resultado de la preocupación militar de que la disciplina decaería luego del final de la guerra coreana y que la tira cómica podría inspirar falta de respeto por los oficiales. El veto, reportado en la prensa con grado de ridiculez, se extendió por casi una década, tal como recordó Mr. Walker, eso solo sirvió para mejorar el perfil de la tira cómica, que fue acogida en unos 1.800 periódicos alrededor del mundo. Brian Walker dijo que la tira continuará, y que él y su hermano Greg habían estado trabajando en ella con su padre por décadas. Addison Morton Walker nació el 3 de septiembre de 1923, en El Dorado, Kan., y creció en Kansas City, Mo., donde su padre, Robin, era arquitecto, y su madre, cuyo nombre de soltera fue Carolyn Richards, trabajaba como ilustradora de un periódico. Él dibujaba para el periódico de su escuela primaria, y empezó a vender caricaturas a las revistas a los 14 años de edad, se convirtió en diseñador editorial principal de las tarjetas Hallmark a los 18 años de edad. Continuó sus dibujos mientras cumplía servicio militar en Italia, al trabajar en inteligencia y después comandando un campo de prisioneros de guerra alemán. Se graduó en la University of Missouri en 1948, editó revistas humorísticas para Dell Publishing y produjo caricaturas para grandes revistas antes que un editor del Saturday Evening Post llamado John Bailey le propuso crear una serie de caricaturas acerca de sus compañeros de la universidad. Mr. Walker más adelante le dio al personaje generado a partir de Spider, el apellido Bailey en honor al editor que inspiró sus caricaturas de la universidad. Mr. Walker modeló el personaje a través de un amigo de la escuela secundaria y la universidad quien era alto y delgado y a menudo se metía en problemas inocentemente. El sargento con sobrepeso y dientes desalineados estaba basado en un sargento que Mr. Walker había conocido. El grupo del campamento Ciénaga también incluía al perro uniformado del sargento, Otto y a la secretaria sexy del general Halftrack, Miss Buxley. Por mucho tiempo a Mr. Walker le sugirieron que incluyese un personaje negro, pero él sentía que podía haber reclamaciones si convertía al personaje en excentrico como los otros del campamento Ciénaga. Decidió crear un oficial con peinado afro a quien le gustaba la ropa informal, así introdujo al teniente Jack Flap a comienzos de la década de 1970. “Hubo un rumor inicial de las personas quienes o pensaban que yo hacía propaganda o ridiculizaba a los negros”, recordó Mr. Walker. “Stars and Stripes me vetó de nuevo y el senador Proxmire tuvo que convencerlos de reinstalarme”, continuó él, en referencia a William Proxmire de Wisconsin. Después agregó un personaje asiático-estadounidense, Corporal Yo, y un oficial inclinado hacia la alta tecnología, Chip Gizmo. “Siempre hay cambios”, le dijo Greg Walker a CBS en 2015. “Ahora todos tienen un teléfono celular, computadoras y todo eso”. Mr. Walker recibió el premio de la National Cartoonist Society como caricaturista del año en 1953. Fue invitado al Pentágono en 2000 para recibir el reconocimiento más alto para un civil por parte de la Secretary of the Army, el Distinguished Civilian Service. En las afueras del centro de estudiantes de la University of Missouri, hay una estatua de Beetle Bailey, forjada en bronce. Mr. Walker trabajaba con sus socios Jerry Dumas, Bob Gustafson y Bud Jones así como con varios de sus hijos en la creación de ideas gag. Además de “Beetle Bailey”, creó a “Hi and Lois”, con Dick Browne, basada en las vidas de los miembros de la familia de Mr. Walker; “Boner’s Ark”, acerca de animales inusuales y su búsqueda de tierra firme; y “Sam’s Strip”, acerca de un personaje de tiras cómicas desarrollando su propia tira cómica. Fundó “Sam’s Strip” con Mr. Dumas, quien luego se hizo cargo y la renombró como “Sam and Silo”. Al trabajar desde su hogar y un estudio en Stamford que una vez le perteneciera a Gutzon Borglum, el escultor de Mount Rushmore, Mr. Walker fue también un historiador de tiras cómicas y coleccionista. En 1974, abrió el International Museum of Cartoon Art en Greenwich, Conn. Su colección extensiva de dibujos y libros, incluye creaciones de Walt Disney, Charles Schulz, Walt Kelly y Rube Goldberg, luego fue alojada en Rye Brook, N.Y., y en Boca Ratón, Fla., ahora está en Ohio State University en Columbus como parte del Billy Ireland Cartoon Library & Museum. Además de sus hijos Brian y Greg, sus sobrevivientes incluyen a su segunda esposa Catherine Carty; dos hijastras, Pricilla Prentice y Whitney Prentice; y sus hijos Polly, Margie, Neal y Roger del matrimonio con su primera esposa, Jean Suffill, el cual terminó en divorcio. “Beetle Bailey” utilizó el ejército como escenario, pero su popularidad provenía de la vida cotidiana y las batallas universales contra las figuras autoritarias y la burocracia desquiciada. “Principalmente tiene que ver con trabajar, jugar, comer y dormir”, le dijo Mr. Dumas, quien empezó a trabajar con Mr. Walker en la década de 1950, a The New York Times en 2000. “Eso significa que puede ser entendida y relacionada por las personas de todo el mundo”. Cuando el Defense Department felicitó a Mr. Walker en su cumpleaños 80, él dijo: “El humor trata de la fragilidad humana. A las personas les gusta ver las debilidades de la especie humana. Y las relacionan con el tipo pequeño, él de abajo”. Jeffery C. Mays colaboró como reportero. Traducción: Alfonso L. Tusa C.

miércoles, 17 de enero de 2018

Túnel secreto de Berlín es un eco de la guerra fría.

Christopher F. Schuetze y Palko Karasz. The New York Times. 12 de enero de 2018. Berlín.- “Fue un momento muy impactante. Trajo memorias de una época cuando como joven yo había jurado luchar contra el muro”. Esas fueron las palabras de Carl Wolfgang Holzapfel, un jubilado de 73 años quien dice que ayudó a excavar un túnel debajo del muro de Berlín en la década de 1960. La entrada del túnel, un intento desesperado por perforar la cortina de hierro y reunir una familia dividida, fue descubierta esta semana luego de permanecer escondida por más de 50 años. El descubrimiento ha promovido las memorias de un oscuro capítulo de la historia de Berlín. Sellado y olvidado. Cuando Alemania Oriental cerró su sección de Berlín en agosto de 1961, muchas familias fueron separadas. Poco después, un grupo de cuatro berlineses occidentales, en respuesta al llamado de un hombre llamado Gerhard Weinstein, encontraron un almacén abandonado de una vía férrea cercana al muro que dividía la ciudad, y comenzaron a excavar. De acuerdo a Torsten Dressler, el arqueólogo quien encontró la entrada del túnel, ellos querían llegar hasta el sótano de un edificio de apartamentos al otro lado del muro. El túnel sería utilizado para llevar al oeste a la hija menor de Mr. Weisntein y algunos de sus familiares y amigos. El almacén y el sótano, físicamente a una pedrada uno de otro, conectaban a un mundo separado políticamente, refugiaban al grupo, de los guardias fronterizos y proveían una entrada segura a la ruta de escape. No ocurrió así. Cuando el túnel de 260 pies, que avanzaba alrededor de 13 a 16 pies bajo la superficie, se acercaba a su conclusión, la Stasi, la temida policía secreta de Alemania Oriental, intervino. Destruyeron el túnel y arrestaron a todos los potenciales fugitivos. El túnel fue sellado, abandonado y olvidado, solo para ser descubierto recientemente cuando los trabajadores de Mauerpark, un area verde cercana a la antigua zona de regulación alrededor del muro, lo encontraron durante un trabajo de construcción. Escapes Audaces Se construyeron alrededor de 75 túneles debajo del muro durante sus tres décadas de existencia, muchos de ellos alrededor de Bernauer Strasse. Los edificios residenciales cercanos aportaban resguardo para excavar y para entrar a los pasadizos. Un escape que recibió amplia atención fue filmado por NBC en 1962. El canal televisivo aportó el dinero para el esfuerzo de unos estudiantes de Berlin Occidental por conectar dos sótanos a cada lado del muro. El documental resultante, llamado “El Túnel”, relató el escape de 29 hombres, mujeres y niños, y aumentó las preguntas acerca de ética periodística. En el otoño de 1964, 57 personas escaparon desde el este a través de un túnel que empezaba en el baño abandonado de un patio. Pero este escape marcó un punto de inflexión. Un guardia fronterizo de Alemania Oriental murió en un tiroteo entre las fuerzas de seguridad y las personas que apoyaban el escape desde el lado occidental. El guardia de 21 años de edad, Egon Schultz, se convirtió en héroe en el este después de su muerte, lo que llevó a muchos en el oeste a cuestionar la sabiduría de promover tales fugas. Preservar un Legado Bernauer Strasse avanza paralela al lugar del antiguo muro por un largo trecho. La calle también aloja al muro memorial de Berlín. Mr. Dressler, el arqueólogo, dice que ha habido un cambio de actitud acerca de preservar el muro. Al principio había un fervor por erradicar cualquier señal de la odiada barrera. Pero el afán por documentar, y en algunos casos de preservar, la infraestructura de la frontera ha ganado terreno. A mediados de la primera década del siglo 21, un grupo de arqueólogos, preservacionistas y planificadores urbanos empezaron a compilar una lista de las estructuras involucradas en la división de la ciudad. Por ejemplo, el lugar de la entrada del túnel encontrado recientemente, no estuvo siempre en Berlín Occidental. Un año antes de la caída del muro, la frontera fue movida cerca de 165 pies hacia el oeste en un intercambio de terreno con el cual el gobierno de Alemania Oriental esperaba evitar que las personas huyeran desde un estadio de futbol cercano. Identificar los remanentes del muro y de túneles de escape como este es una parte crucial para asegurar que la historia, y las personas afectadas, no serán olvidadas, dijo Mr. Dressler. “Este fue un túnel que tuvo un efecto dramático”, dijo Mr. Holzapfel, quien ayudó a escavarlo. “Veintiuna personas fueron arrestadas como resultado de ese túnel, y una mujer murió en prisión”. Christopher F. Schuetze reportó desde Berlin, and Palko Karasz desde Londres. Traducción: Alfonso L. Tusa C.

viernes, 5 de enero de 2018

Gordon Banks: Inglaterra era tan buena como Brasil en 1970, pero me intoxiqué con comida contaminada.

Ian Ladyman para el Daily Mail. 23 de enero de 2016. Cada mañana de martes cuando se encuentra con sus viejos compañeros de equipo de Stoke City para una caminata alrededor del lago en Trentham Gardens, Gordon Banks enfatiza sobre el paso del tiempo. “Cuando yo era joven los viejos siempre se preguntaban a donde se habían ido los años y yo solía preguntarme de que estaban hablando”, sonrió esta semana. “Ahora que tengo esa edad soy igual que ellos. Todo ha ocurrido tan rápidamente, es increíble. Algunos de los viejos de Stoke, yo, Denis Smith, Terry Conroy, Jimmy Greenhoff, caminamos una vez a la semana y hablamos de eso esta mañana. El tiempo vuela”. Este año, es de reflexión para Banks, un momento para celebrar el pasado más que preguntar a donde ha ido. Este julio se cumplen 50 años desde que Inglaterra ganó la copa del mundo en Wembley, y el portero de Sir Alf Ramsey, en la actualidad batallando por segunda vez con un cáncer de riñón, está listo para compartir algunas de las mejores memorias de su vida. “El secreto del equipo era como nos estimábamos entre nosotros”, le dijo Banks a Sportsmail. “No queríamos que se ignorara a nadie”. “Las personas hablan de algunos de nosotros más que de otros, pero había héroes en todo el equipo. Hombres desinteresados”. “Fíjese en Roger Hunt. Las personas no se dieron cuenta todo lo que él corrió para que Geoff Hurst pudiese tener espacio para marcar sus goles. Las personas no ven eso. Nosotros si. Alan Ball fue nuestro mejor jugador escogido por los propios futbolistas. Lo merecía. Trabajó muy duro, arriba y abajo, arriba y abajo. Nunca falló un pase o un disparo. Nunca estuvo en los titulares, pero sin él no podíamos ganar. “Es grandioso celebrar el aniversario, de verdad. Estoy más orgulloso de lo que cualquiera pudiese pensar. Es muy triste que personas como Bobby Moore y Alan ya no están con nosotros. Ellos hicieron mucho por ese equipo. Es injusto que no los podamos tener con nosotros este año”. Banks ya no tiene su medalla de la final de la copa mundial. Como muchos del equipo de Ramsey, la vendió en Christie’s por más de 120.000 libras esterlinas, para ayudar a sus tres hijos a comprar sus primeras casas. “Me entristece mucho, pero fue una decisión práctica que tuve que tomar”, dijo él. “Algunos de los otros jugadores lo han hecho. No sé donde fue a tener. No tenía otra forma de ayudar a los muchachos. Pero hubiese querido haberla mantenido”. Banks tiene un OBE y para finales de este año se puede beneficiar de una creciente campaña para premiar a los miembros sobrevivientes del equipo de 1966 con el título de caballero. “Nunca he criticado nada de la orden de caballero para Geoff Hurst”, dijo él. “Pero siempre me pareció injusto escoger un solo hombre de un equipo porque obviamente sin el resto de los jugadores él no hubiera sido capaz de hacer lo que hizo” “Así, que sí, sería muy especial que nos dieran esa orden. Veremos”. Lo que Banks tiene en abundancia son historias. Nació en Yorkshire, empezó su carrera con Chesterfield de adolescente mientras cavaba fosas y cargaba ladrillos en un sitio de construcción. “Mi papá me había hecho abandonar la escuela a los 15 años después que fui dejado en libertad por el equipo de la escuela en Sheffield”, recordó él. “Dijo que la escuela no era buena si yo no estaba en el equipo representativo y me hizo buscar un trabajo”. Subsecuentemente, Banks se hizo de un nombre con Leicester City y Stoke City, quienes juegan en el King Power Stadium, y por supuesto, con Inglaterra. Ahora a los 78 años de edad, es presidente vitalicio de Stoke, miembro de un panel de tres hombres y asistente regular en Britannia Stadium. Recientemente se encontró con el joven portero de Stoke e Inglaterra, Jack Butland. “Quería preguntarle porque los porteros ahora no tienen defensores en los palos durante los corners pero lo olvidé”, rió. Banks aprecia el juego moderno pero los recuerdos de sus días de gloria permanecen nítidos y las diferencias entre ahora y entonces son impresionantes. Pocos porteros en la era moderna entrarían en pánico antes de un gran juego debido al extravío de un paquete de goma de mascar. “Yo no usaba guantes en aquellos días, solo cuando había humedad”, dijo Banks. “Los propensos a dolores en las manos les gusta los que se compran para usar en invierno con el sobretodo”. “Pero aprendí del antiguo portero de Manchester City, Bert Trautman a conseguir un par de piezas de goma de mascar y empezar a masticarlas. Me dijo que esperara hasta justo antes que se acabara el dulce de la goma y la escupiera en mis manos y la extendiera en ellas. Entonces cuando los rivales llegaran a la mitad del terreno solo tenías que cerrar las palmas e inmediatamente se ponían pegajosas y te ayudaban a capturar el balón cuando venía”. “En la copa mundial, el masajista Harold Shepherdson siempre solía darme algo de goma de mascar antes de los juegos, pero antes de la semifinal contra Portugal yo estaba en el camerino y le dije a Alf, “¿Dónde está mi goma? No está en la mesa de masajes”. “Alf miró a Harold y este se puso rojo y dijo, “La olvidé”. Así que Alf lo envió a la parte baja de Wembley. A buscar al agente de noticias más cercano. Para ese momento estábamos parados en el túnel listos para salir. “Él debió correr por todo Wembley como un trueno. Al final terminó consiguiéndome la goma de mascar a tiempo. No hubiese sido el mismo sin ella. Me había acostumbrado mucho a la goma…” Para la ocasión cuando llegó el momento más famoso de su carrera, Banks había cambiado la goma de mascar por los guantes de portero. El tiempo estaba, como siempre, avanzando. México 1970 y Banks hace aquella atajada ante Pelé, un momento que cambió su vida. Interesantemente, él no siente que esa fue la mejor atajada de su carrera. “No, fue un penal que le detuve a Geoff Hurst contra Stoke en la semifinal de la League Cup en 1972”, dijo él. Sin embargo, la atajada ante Pelé parece tan fenomenal ahora como lo fue entonces. Los años no han disminuido su majestuosidad Inglaterra en la copa mundial de 1966 Etapa de grupos Inglaterra 0-0 Uruguay Inglaterra 2-0 Mexico Inglaterra 2-0 Francia Cuartos de final Inglaterra 1-0 Argentina Semi-final Inglaterra 2-1 Portugal Final Inglaterra 4-2 (AET) Alemania Occidental. Es una pena que un comentario mítico de Moore resulta ser que no fue verdadero. “Le digo a mis audiencias posteriores a las cenas que Bob se inclinó y dijo, “Banksy, trata de mantenerlos a raya. Nada de corners necios”, sonrió él. “Pero en realidad él no dijo eso. Solo me tocó el hombro y dijo, “Bien hecho”. Pero oí a Pelé gritar “Gol” después que cabeceó. Pensó que me había vencido”. En los primeros años de su carrera, Banks nunca practicaba de esa manera en la portería. Leicester no tenía un campo de entrenamiento, así que los jugadores solían correr en Filbert Street, levantar algo de pesas en el gimnasio y luego jugar un cinco versus cinco en el estacionamiento. No había lugar para zambullirse. Para 1970, sin embargo, Banks había progresado, estudiaba a los oponentes y ordenaba a los jugadores de reserva de Stoke a venir en las tardes para que le patearan disparos directos y cruzados. Ese día en Guadalajara, eso dio resultado. “En México tuve que tener prácticas adicionales”, recordó él. “Era muy caliente. Estábamos desequilibrados con los botes en las piedras en el entrenamiento y la superficie era dura debajo de la grama”. “Noté en las sesiones de disparos que a veces el balón se levantaba un poco más en el primer rebote y se alzaba más de lo normal”. “Eso fue lo que me ayudó a hacer esa atajada al ser capaz de anticipar que iba a rebotar hacia arriba y eso significó que pude controlarla”. Inglaterra en la copa mundial de 1970. Etapa de grupos Rumania 0-1 Inglaterra Brasil 1-0 Inglaterra Inglaterra 1-0 Checoslovaquia Cuartos de final Alemania Occidental 3-2 (AET) Inglaterra Inglaterra perdió ese juego del grupo, 1-0, Banks fue vencido por otro ícono brasileño, Jairzinho. Fue su ausencia al enfermarse con comida contaminada lo que le costó el juego de cuartos de final ante Alemania Occidental, cuando el equipo de Ramsey desperdició una ventaja de 2-0 para perder 3-2 en prórroga. Tristemente el portero suplente, Peter Bonetti contribuyó con un error decisivo. “Sentí mucha pena por Peter”, dijo Banks. “Lo metieron a jugar a última hora. Tenía mucho tiempo sin jugar y ahí estaba frente a ese gran equipo. Nunca lo culpé. Él era un buen portero”. “Siento que a Jack Butland le puede ocurrir lo mismo si el técnico de Inglaterra no lo pone a jugar en varios juegos. Se necesita saber como jugar la posición, los nervios, el túnel, los himnos. Jugar para Inglaterra en grandes juegos es diferente a cualquier cosa y debes tener la oportunidad de acostúmbrate a eso. Banks nunca ha creido en la teoría de que fue intoxicado deliberadamente antes del juego ante Alemania Occidental pero a través de los años su posición ha cambiado ligeramente. “Lo que me extrañó fue que todos nos sentamos juntos y comimos exactamente la misma comida, entonces ¿por qué yo fui el único intoxicado?” dijo él. “Nunca pensé que hubo algo raro, pero he empezado a preguntarme ¿Por qué solo yo salí intoxicado? Eso no es positivo ¿o si? Es una pena porque pensaba que el equipo era tan bueno como el de 1966, éramos tan buenos como Brasil, que fue campeón”. “Pienso que pude haberle dado un respiro a la defensa (contra Alemania Occidental) y ayudarnos a avanzar. Y si hubiéramos hecho eso pienso que pudimos haber ganado de nuevo”. La carrera inglesa de probablemente uno de nuestros mejores porteros de todos los tiempos terminó en una carretera en Staffordshire una noche de octubre de 1972. Al tratar de pasar, el Ford Consul de Banks se estrelló contra una van Austin A60, lo cual ocasionó que le tomaran 220 puntos de sutura en las lesiones faciales que le costaron la visión en el ojo derecho. “No podía creer lo que hice”, dice él. “Fue mi culpa, estúpido. La van la manejaba un tipo pequeño. Lo pude oir llorando, pero afortunadamente para mí, el no estaba herido”. “No podía ver nada, pero me alivié al oir eso”. Banks luego jugó una temporada en la North American Soccer League con los Strikers de Fort Lauderdale, ganaron la competencia contra equipos que tenían algunas caras conocidas. “Pelé, Beckenbauer, Carlos Alberto…todos ellos estaban ahí”, dijo él. “No puedo creer lo bien que jugué con un ojo. Eso muestra lo que puedes hacer si lo intentas”. La carrera de Banks pasó su factura física, fractura de cadera, dedos, clavícula y nariz entre las lesiones. En tiempos recientes, sin embargo, Banks ha batallado contra un enemigo mucho más siniestro. El cáncer le costó un riñón hace 10 años y en 2014 le descubrieron un tumor en el otro. “Estoy recibiendo quimioterapia vía pastillas y me siento bien”, dijo él. “Hay algunas cosas horribles que el medicamento le hace a mi estómago y las plantas de mis pies, pero hago jardinería, lavo el carro, juego golf dos veces a la semana, hago algo de ejercicio en casa y estoy saliendo adelante”. “Necesito un carrito para el golf, pero de eso se trata”. “Debo hacerme otro examen en un par de semanas. Me he hecho dos y el tumor se ha hecho más pequeño cada vez así que espero que solventemos eso”. Si su tratamiento no es exitoso entonces su única esperanza sería un trasplante. Por el momento, sin embargo, Banks ha tomado una actitud pragmática. Durante nuestras dos horas juntos, él fue enérgico, compañía divertida. La alegría que siente por las memorias de su carrera es clara. No podría pensar mejorde Ramsey, a pesar de su imagen taciturna. “Fue un adelantado a su tiempo, fue un gran técnico”, dijo él. Y él se está anticipando a la serie de cenas, entrevistas y llamadas para fotografías que sin duda lo acompañarán a través de este año aniversario. Esta vez él se asegurará de que también inviten a su esposa Úrsula. “No habíamos visto a nuestras esposas por seis semanas durante el torneo de 1966”, reveló él. “Ellas fueron a la final y nos dijeron que estarían en el hotel para la cena luego del juego. El viaje por Londres fue eterno. Había personas por todas partes. Cuando llegamos a la vía principal fuera de Hyde Park, no pudimos seguir avanzando. Tuvimos que seguir caminando a través de la multitud”. “No sé quien tenía el trofeo, pero estaba ahí. Entonces cuando estábamos en la habitación del hotel le pregunté a mi esposa porque no se estaba acicalando y me dijo, “No nos invitaron”. No podía creerlo. Pero así fue”. “Así que bajamos y solo estábamos nosotros y el equipo alemán para la cena. Estuvo bien, al menos para nosotros. Los alemanes estaban disgustados”. Traducción: Alfonso L. Tusa C.

miércoles, 13 de diciembre de 2017

El Poder Estelar de Johnny Hallyday (Jimi Hendrix fue su artista alternativo)

Dana Thomas. The New York Times. 7 de diciembre de 2017. Pocas personas en Estados Unidos habían, o han sabido de Johnny Hallyday, la estrella de rock conocido como el Elvis de Francia, quien falleció esta semana a la edad de 74 años. Pero como dijera una vez el gurú de las relaciones públicas francés, Gilles Plaquet, “En Francia, desde 1945, ha habido tres estrellas: de Gaulle, Brigitte Bardot y Johnny Hallyday”. Como prueba de esto, para celebrar su cumpleaños 50, en junio de 1993, Mr. Hallyday realizó tres mega conciertos en el estadio Parc des Princes de Paris, cada uno tuvo una audiencia de 60.000 personas y contó con una tarima de 120 metros; una plataforma construida en la base militar de la ciudad francesa de Strasbourg, que simulaba los rascacielos de Nueva York; 100 miembros de su club de motocicletas Harley Davidson, el Desperados, lo escoltó a través de un puente sobre la multitud; una banda de 20 músicos; un grupo grande de coristas sexy; un ballet de carros estadounidenses; acróbatas saltando desde los techos; y fuegos artificiales. Antes de eso, Mr. Hallyday se sentó en su casa de la 16th Arrondissement de Paris para reflexionar sobre su carrera, en una entrevista que se publica aquí por primera vez. ¿Cuántos discos ha grabado usted? No lo sé. De verdad no lo sé. Muchos. En los años ’70 hacíamos discos con la misma frecuencia con que íbamos al cine. Podíamos hacer un disco en seis semanas. Ahora eso nos lleva seis meses. En el último disco, el cual hicimos en Nueva York, trabajé con Richie Sambora de Bon Jovi. Jon Bon Jovi, está escribiendo dos canciones para mi próximo disco, con Richie. Richie es un buen amigo mío, y estoy orgulloso de eso, porque honestamente, me gusta lo que hace. ¿Qué es el rock ‘n’ roll? Ya no hay más rock ‘n’ roll. Para mí el rock ‘n’ roll murió al final de la década de 1960. Hay música básica, pero no rock ‘n’ roll. No me gusta el rap. No lo odio. Escucharía uno bueno, pero nunca lo interpretaría. ¿Hay música pop buena? No mucha. En Francia la única es de Vanessa Paradis. Lo que tiene adentro, lo que ella da que nunca puedes aprender. Ella es como Brigitte Bardot. Brigitte Bardot no era una buena actriz pero nadie podía interpretar un papel como ella lo hacía porque tenía algo más. Vanessa es igual. Cuénteme de sus inicios en la música. Tenía 16 años de edad cuando grabé mi primer disco. No quería ser cantante. Quería ser actor y fui a la escuela de teatro en Paris, pero era costoso y las personas quienes me criaron no tenían tanto dinero. Así que empecé a tocar rock ‘n’ roll en clubes de baile los fines de semana para pagar mis clases de actuación. Entonces me convertí en cantante. Usted dijo “quienes me criaron”. ¿Eso significa que no eran sus padres? Mi padre dejó a mi madre cuando yo tenía seis meses de edad, y mi madre era modelo y no podía hacerse cargo de mí. Así que la hermana de mi padre se encargó de mí, y ella tenía una hija quien era bailarina, quien se casó con un estadounidense llamado Lee Halliday. Ellos me llevaron de gira. Mi nombre es Jean-Philippe Smet, pero adopté el nombre Johnny Hallyday porque ellos me llamaban John. Fui criado por un estadounidense. ¿Es por eso que siempre se ha inclinado por el rock estadounidense? ¿Y hace versiones francesas de canciones estadounidenses? Si. Mis músicos favoritos son estadounidenses. A principios de los años ’60, Eddie Cochran y Gene Vincent. Despues, Creedence Clearwater Revival, y después, un poco Rick James. Y Jimi Hendrix. Él fue my artista alternativo por un tiempo. Lo descubrí en Londres en un club una noche. Yo estaba con Otis Redding, comíamos en el restaurant del club, y oimos esa guitarra increíble. Fuimos a ver quien estaba tocando, y era Jimi. Yo estaba por empezar una gira por Europa, y necesitaba un artista alternativo, le dije, “¿Quieres ser mi complemento?” Y el dijo, “Si”. Así que estuvo de gira conmigo por seis meses, y nos hicimos amigos. Despues que él hizo “Hey Joe”, me dijo, “Tengo una versión que no estoy usando ¿La quieres?” Le dije, “Si”. Fui a Londres y grabé “Hey Joe” en francés, con Jimi Hendrix tocando la acústica. Esa fue una número 1 por dos meses. Despues de eso, él se convirtió…bien tu sabes de Jimi. Empezó a tomar todas esas drogas, y luego falleció. Alguien a quien extraño en mi vida es a Jimi. Jimi fue uno de mis pocos mejores amigos. Odio a las drogas por eso. Las drogas se han llevado a todos los buenos amigos que conocí. ¿Le gusta ser una estrella? No. No mucho. ¿Por qué? Bien, porque es dificil vivir la vida siendo estrella. Yo era muy joven cuando empecé. Siento como si hubiera perdido mi vida adulta. Como compartir con una mujer, ser estrella ha afectado todo. Me refiero a que no puedo vivir una vida normal con una mujer. Una mujer quien quiera tener hijos. Me gustaría tener una vida normal, con esposa e hijos que llevar a la escuela, pero no sé si sería capaz. Es difícil encontrar esa mujer. Estoy intentándolo, espero encontrarla antes de morir. Traducción: Alfonso L. Tusa C.

sábado, 9 de diciembre de 2017

‘Serpico’ de Sidney Lumet: La Lucha de un Hombre Honesto contra el Sistema.

Cinephillia&Beyond. La leyenda dice que cuando Al Pacino le preguntó a Frank Serpico por qué le había soplado el silbato a la corrupción de la policía de Nueva York, Serpico respondió, ‘Si no lo hubiera hecho, ¿quien sería cuando escuchara una pieza musical?’ Al haberse unido al cuerpo policial en 1959, Serpico trabajó con dedicación por 12 años, lidiando constantemente con la carga de saber que una gran parte de la fuerza policial estaba sucia. Cuando finalmente decidió que estaba harto de eso y habló con sus superiores, fue forzado a resistir muchos sobornos de parte de sus compañeros policías, que terminaron en un sospechoso incidente que algunos claman que fue orquestado por la policía, recibió un disparo en la cara durante un allanamiento por drogas. Desilusionado, Serpico viajó a Suiza, y regresó a Estados Unidos en 1980. Pero su historia llegó pronto a los titulares y alcanzó una audiencia más amplia de lo que se pudiera haber imaginado. El Serpico de Sidney Lumet fue crítico y taquillero, lanzando a Al Pacino al estrellato total. Él ya era bien conocido por su papel en El Padrino de Francis Ford Coppola, pero Serpico fue donde floreció en toda su pasión y gloria, al cargar la película en sus hombros y dando la incomparable actuación de un ser humano enfocado, apasionado y sobre todo complejo. En esa época, Martin Bregman era un gerente capaz, que representaba a una variedad de personas de la industria del cine, pero quería saltar hacia el lado de la producción. Al enterarse de Peter Maas y su libro ‘Serpico’, Bregman decidió que ese iba a ser su primer intento en la producción, inmediatamente adquirió los servicios de Pacino para el crucial papel. Waldo Salt fue empleado como guionista, y Norman Wexler se unió pronto al proyecto con la misión de resumir el guión y limpiar su estructura. Sidney Lumet solo llegó a la silla de director después que el cineasta John G. Avildsen salió del proyecto debido a algunas diferencias que tuvo con Bregman. Arthur J. Ornitz estaba detrás de la cámara, fue empleada la legendaria editora Dorothea ‘Dede’ Allen, y Michael ‘Mikis’ Theodorakis aportó la música. Finalmente todas las piezas estaban juntas, con todos los ingredientes apropiados para una verdadera película clásica. El aire de realismo era especialmente importante para Lumet, lo cual explica por qué prácticamente utilizó actores desconocidos junto a Pacino, para que la audiencia no se distrajera y se enfocara en la historia a capacidad completa. El deseo de hacer parecer la película tan auténtica como fuera posible también llevó a Lumet a filmar Serpico en 110 diferentes lugares de Nueva York. Aunque el productor fue advertido de que no era un buen tiempo para hacer un drama policial, porque se habían hecho muchas películas policiales de baja calidad los años previos, parece que la audiencia olvidó eso. Una de las principales razones por las que Serpico fue recibida de manera tan entusiasta fue precisamente por el tiempo cuando fue estrenada. Estados Unidos estaba plagado por el escándalo de Watergate, un golpe en la cara que dejó a muchos estadounidenses con la necesidad de reexaminarse a si mismos y su fe en el gobierno y la ley. No es difícil imaginar porque la historia de un oficial de policía honesto y dedicado que se levanta contra el sistema corrupto, motivaría al cinéfilo promedio. Serpico todavía es una de las actuaciones más impresionantes de uno de los actores más grandes de Hollywood, un estudio detallado de personaje moldeado convenientemente en el formato de un atractivo drama policial, y una película ejecutada magistralmente con un tema que aun es relevante e intenso como lo fue en los setenta. “Leí el guión y pensé, otra película de policías. Entonces Waldo Salt vino con un guión con el que me podía relacionar y yo estaba allí. Entonces conocí a Frank Serpico. En el momento cuando le estreché la mano y lo miré a los ojos, comprendí lo que podía ser esa película. Pensé que había algo alli que podía interpretar. Salí con los policías una noche, lo hice por unos cinco minutos y dije, ‘No puedo hacer ese trabajo’. Así que me mantuve al lado de Frank lo suficiente para sentirlo. Una vez estábamos en mi casa alquilada de playa en Montauk. Estábamos sentados mirando el agua. Y pensé, bien, voy a ser como los demás y haré una pregunta necia, la cual fue, ‘¿Por qué Frank? ¿Por qué lo hiciste?’ Él dijo, ‘Bien, Al, no lo sé. Me parece que tengo que decir que sería porque…si no lo hubiese hecho, ¿quién sería yo cuando escuchara un poco de música?’ Me dije, ¡que manera de justificarse! Ese es el tipo de persona que él era. Disfruté su compañía. Había dolor en sus ojos”. Al Pacino, the Playboy Interview. Serpico puede ser la película fundamental de Sidney Lumet. Una mezcla de realismo urbano, personajes de carácter y narrativa concisa, Serpico también es una gran película de la ciudad de Nueva York que hace uso expresivo de sus numerosas locaciones en Manhattan, el Bronx, Brooklyn, y Queens. Al Pacino aporta una gran actuación como el policía de Nueva York, idealista y excéntrico quien puso en evidencia la corrupción en el departamento de policía. El estilo comprometido y poco pretencioso de Lumet aparece a todo dar en esta discusión de amplio rango, la cual ocurrió luego de una grabación especial de un guión nuevo de Serpico, pocos meses después que Lumet recibiera un Oscar honorario. Cortesía de Pinewood Dialogues, Moving Image Source. ¿Conoció usted al verdadero Serpico? ¿Cómo era él? Lumet: Si. Conocí a Frank, era un tipo fascinante.Siempre tuve un presentimiento con él. No sé, Al y yo hablábamos de eso; no sé si Al coincidía conmigo. Siempre sentí que él era un rebelde, punto. Que si actuaba de esa manera porque había sido panadero (Risas). Que cualquiera que estuviese por encima de él, automáticamente era su enemigo. Gracias a Dios él tenía el trabajo que tenía. Pero sabes que una vez, Bob Leuci dijo algo fascinante que creo es verdad, porque Bob lo dijo, y le creo. Al hablar de corrupción, él dijo, “En cualquier momento, cinco por ciento de la policía es irremediablemente corrupto, cinco por ciento nunca será corrupto, y el otro noventa por ciento se comportará de acuerdo a la atmósfera del departamento”. Con eso quiso decir, ¿Quién es el comisionado de la policía? Empezando con eso, y el filtrado. Siempre pensé que eso era fascinante, porque se aplicaba a la situación de Serpico, era una época terrible. Me refiero a que algo como la Knapp Comission no fue reportado suavemente, eso no fue organizado suavemente. Ni funcionaban ligeramente. Y por supuesto, no hubo resultados. Sabes, por tres años las personas mantuvieron sus narices limpias. ¿Qué hay de usted? Me refiero, ¿Cómo es hacer una película? Parece un acto de coraje, también, hacer una película. ¡A todos le gusta! (risas). Todos quieren estar en la película. Pienso que todos quieren dirigir. No, esta película fue divertida, porque filmaba en locaciones, trabajaba en locaciones, trabajaba en hospitales. Y no solo no hubo problemas, hubo mucha ayuda, desde todas partes. Entre esta película y Prince of the City y Tarde de Perros, la gente decía, “Has hecho muchas películas antipolicía”. La cosa fascinante de que me percaté es que ellos no piensan que son antipolicía. No solo les gusta esas películas, les fascinan porque como me lo han dicho una y otra vez, “Así es como en realidad ocurren las cosas”. Soy cuidadoso de no caer en el melodrama. No sobredramatizo; no llevo un conteo de choques. Ellos entienden eso. Serpico nunca traicionó a sus amigos porque no tenía amigos. (Risas). Pero Leuci traicionó a los tipos con quienes trabajaba por siete años. Usted dijo en su libro que tenía cierta ambivalencia sobre el personaje, alguien quien fue una piedra en el zapato y siempre denunciando, ese fue el personaje que Pacino interpretó, pero Pacino hizo que usted quisiera al personaje. Y usted mostró a la vez el lado excéntrico de él. Su lado excéntrico y su lado de piedra en el zapato. Eso fue muy triste, porque Al compartió con él por alrededor de un mes antes que empezáramos a filmar. Y yo llegué tarde a la película, reemplacé a otro director. Solo tuve cinco semanas de preparación. No se había escogido los lugares de filmación, no se había hecho nada. Pero yo estaba claro en algo. Le dije a Al, “No socialices mucho con él. Porque él se tiene que ir”. Y Al dijo, “¿Qué quieres decir?” Le respondí, “¿vas a aceptar filmar con el viendo desde los alrededores?” Por supuesto, él vio el punto de lo que quería decir. Y cuando se lo dije a Frank, se lo puse de esta manera, “Frank no te puedo tener aquí durante la filmación, ni en los ensayos. Eso afectaría mucho a todos, incluyendo a Al. Le rompí el corazón. Se fue. Desde entonces no me ha hablado. Entonces, ¿usted nunca supo como le pareció a él la película? Si, yo estaba ahí cuando el la vio. Sentí que le debía eso. Y le gustó. Una de las cosas que perdura positiva en el tiempo es el retrato de la ciudad, las locaciones. Usted está en todas partes de la ciudad en esta película. Está en Queens, muy cerca de Astoria; está en Brooklyn, el Bronx, Manhattan. ¿Podría hablar un poco del proceso de selección de locaciones y de trabajar en Nueva York? Cuando empiezas una pelicula, decides no solo de lo que va a tratar, sino de la manera como quieres contar la historia, lo cual es una forma muy simple de esa palabra terriblemente complicada que se sigue usando, llamada “estilo”. “Estilo es ¿Como quieres contar la historia? Lo grande acerca de Nueva York es que te permite, estando en las locaciones, sin ir para nada a un estudio, escoger cualquier estilo que quieras. La ciudad es capaz de inspirar muchos sentimientos diferentes, muchos estados de ánimos diferentes, muchas declaraciones. Hasta el presente, he tenido setecientas locaciones aquí que nunca he usado. ¿Cómo es el proceso de selección de locaciones? Aburrido (Risas). Paseas en un carro y vas a esta cuadra y esa cuadra, “Para aquí”. Sales, miras, tomas nota. Regresas al carro y, de verdad es aburrido. Excepto que es emocionante cuando empiezas a obtener la acumulación de lo que has mirado. Hay un momento en una película, cuando trabajas en ella, donde quieres, esperas, eso no siempre ocurre, que esta empiece a hablar contigo. Una de las cosas maravillosas acerca de mirar locaciones es cuando estas te hablan. Si tengo que cambiar las cosas, solo voy a otra locación. No quiero cambiar eso, quiero que lo que esté allí funcione para mí. En casi cada instancia, cada locación en la que he trabajado me permitió hacer más de lo que tenía en mente en principio, me dio más de lo que imaginaba. Me parece que eso también ocurre con el vestuario. No sé que tanto recuerda usted la selección de la ropa o sombreros, pero esa es una parte importante de la película. Y usted ha hablado de la importancia del vestuario para que un actor encuentre a su personaje. Anna Hill Johnstone, quien trabajó en esta película, y muchos otras películas mías hasta que se retiró, una de las maravillas de ella era que tenía la habilidad de lograr el estilo de la película, sin que notaras que el estilo se estaba manifestando. Gracias a Dios que el tiempo de duración es largo, así que nunca ves como ocurre el estilo, porque cambia a través de la película. Luego de largas discusiones, Anna Hill se aparecía con la solución increíble. Y estoy asombrado de que nunca nadie haya notado que a medida que nos internamos en las escenas de la corte, las personas aparecen más y más negras; la vestimenta se hace más oscura, hasta que finalmente en una escena de la corte, todos visten de negro. Nunca ves como ocurre eso. También me impresionó que la iluminación es un factor, que usted usa las sombras a través de la película. Bien, hay un límite para controlar la locación. En los interiores, se puede hacer lo que se quiera, pero en exteriores, obviamente, todo dependerá de la presencia o ausencia de sol. No hubo un intento deliberado de hacer eso en la película. Hubo un intento, como se puede ver con Al, para hacerlo más y más oscuro. Usted ha hecho tres películas con Dede Allen; quiero preguntarle como es trabajar con ella. Ella es una editora muy brillante. Usted hizo Tarde de Perros y The Wiz con ella. Bien, ¿qué se puede decir de Dede? Y asumo que usted estuvo muy involucrado en el proceso de edición. Asumo que usted estuvo involucrado en cada parte. Ellos no pueden sacar los palillos sin que yo esté allí. (Risas). Pero Dede es otra cosa. Es fascinante. No sé cuantos de ustedes son estudiantes de cine o consiguen las revistas más esotéricas. Las personas siempre hablan acerca de editar. Solo hay tres personas que saben si una película está bien editada o no: el director, el camarógrafo y el editor.. Nadie más lo sabe. Porque puede parecer maravillosamente editada, pero solo Dios sabe que fue omitido, puede parecer terriblemente editada, pero fue filmada tan mal que es un milagro que la historia tenga sentido. (Risas). No puedes saber eso. Recuerdo una vez, he olvidado con cual película que hice, apareció una revisión, y hablaba prolongadamente de la edición de Dede, y que se podía ver “El Estilo de Edición de Dede Allen”. Bien, la persona quien se hubiera lanzado del edificio Empire State habría sido Dede, porque ella se enorgullecía de convertirse en la editora que ese director particular quería. Ella trabajaba totalmente diferente con George Roy Hill en comparación a como lo hacía conmigo. Trabajaba totalmente diferente con Warren Beatty a como lo hacía con cualquiera de nosotros. Se adaptaba a cualquier película y director. Y donde era más brillante era que si yo tenía una imagen de la manera que yo sentía que la escena debería ser editada, ella podía recrear mi intención mejor de lo que yo lo hubiera hecho. Y ella adivinaba mi intención. No se trataba de algo que ella quería incluir en la película. Ella veía lo que yo buscaba, y podía lograrlo mejor que yo, lo cual es muy difícil. ¿Qué tanto de ese trabajo tenía que ver con las actuaciones, mirando a diferentes tomas y escogiendo las mejores actuaciones, o con cosas más estructurales? Bien, la selección de cual toma para tal actuación ocurre muy temprano. Nos sentamos, y Dede se ubica a mi lado, y vemos las dos o tres tomas que hemos hecho, y yo digo, “Toma uno, toma tres”, Y esa será la selección. Y la única razón por la que cambiaríamos sería una razón técnica. Ha habido muchos comentarios ahora, mirando hacia atrás, acerca de la década de 1970, y el período de comienzos de los setenta considerado una época dorada, un momento muy sorprendente de la cinematografía. Y como alguien quien ha trabajado desde los años cincuenta hasta ahora, ¿Lo ve usted de esa forma? ¿Fue usted capaz de hacer películas más provocativas, interesantes? ¿Hubo una apertura en ese período inicial de los setenta? No pienso que sea así. Me parece que lo mismo que ocurría antes, ocurre ahora. (Risas). El problema ahora es serio, porque todo es tan corporativo, que cada estudio es propiedad de algo más grande que el estudio. Es algo ridículo, que Columbia Pictures haya rescatado a Sony Corporation. Sony Pictures de ese año aportó el margen de ganancia de Sony, el cual fue de pérdida de dinero, con todos los iPods y lo que sea que hacen, sus televisores. De hecho, ahora, después de la venta de armamento el factor más grande en la balanza de pagos en Estados Unidos son armamentos de entretenimiento, número uno, entretenimiento, número dos. Eso significa libros, discos, películas, DVD, etc. Pero eso es lo enorme que es ahora. Que hoy una pelicula pueda ganar un billón de dólares, como dijo el tipo en la película, “Eso es dinero en serio”. (Risas). Bien, una de las cosas que se dice de los setenta es que llegó un punto cuando Hollywood empezó a buscar películas costosas. ¿Piensa usted que Hollywood podía seguir haciendo peliculas modestas antes de eso? Para nada. La memoria de las personas es corta. Como se sabe, los términos bajo los cuales se proyecta una película en un teatro o en una cadena de teatros, siempre son negociables. Pueden variar desde el estudio obteniendo diez por ciento y el teatro noventa, hasta el estudio obteniendo noventa y el teatro diez por ciento. Y todo eso esta abierto a la negociación, para cada película. Por ejemplo, cuando yo era un muchacho, si querías que tu película se exhibiera en el Radio City Music Hall en Navidad, ellos se quedaban con el noventa por ciento; y tu con el diez, ¡ porque ellos no necesitaban tu película ! Tenían a las Rockettes. (Risas). No, en serio. Lo que te daba eso era que ganabas publicidad en el resto del país, “Como vista en Radio City Music Hall”. Pero el teatro en sí, era un factor poderoso en el estreno y la distribución de la película. De manera que el caos de la exhibición en la actualidad no es peor de lo que siempre fue. El otro día fui a ver Capote en un complejo de ocho teatros, se proyectaba en cuatro de ellos. Podías empezar a ver la película cada media hora, (Risas) lo cual era maravilloso. Pero eso es rudo para las otras películas. ¿Qué tal era Dino De Laurentis como productor? Oh, ah. Siento un gran afecto por él. Era cruel y encantador; tenía un gran gusto; era un gran cocinero; y amaba las películas, amaba las películas. Pasamos un gran momento con esta película, hasta que la terminé. Yo no quería ninguna música para esta película. En aquellos días yo no tenía edición final. Dino quería música y yo sabía que si no hacía algo al respecto, el regresaría a Italia y Nino Rota caería largo a largo sobre la alfombra del piso. (Risas). Supe de manera accidental que un maravilloso compositor y gran activista político de nombre Mikis Theodorakis, un compositor griego, recién había salido de la cárcel. El gobierno griego de esa época era fascista, y él había pasado más de un año en la cárcel. Y supuse, que caramba, que él iba a necesitar dinero (Risas). Lo encontré en Paris, veinticuatro horas luego de ser liberado. Salió de Grecia de inmediato. Lo encontré en Paris y le dije la verdad. “Mikis, no pienso que la película necesite música, pero estoy aterrorizado de lo que pueda ocurrir si no le busco una, porque entonces Dino le pondrá una. Pensé que esto podía ser maravilloso para ti, porque sé lo que hay en el presupuesto y podrías ponerte rápidamente en setenta y cinco mil dólares con esto”. También le dije, “Voy a tomar el próximo vuelo”. (Risas). Él llegó a Nueva York el día siguiente; su vuelo estuvo retrasado. Estaba esperando por él en Technicolor, en la sala de proyecciones; llego alrededor de las dos am. Proyectamos la película. Le gustó mucho. Dijo, “Tienes toda la razón, no debería tener música…sin embargo…” (Lo estaba retando y el me retaba a la vez. Era encantador). (Risas). Sacó un cassette de su bolsillo. Dijo, “Hace muchos años, escribí algo pequeño que podría servir para la película”.(Risas). Yo dije, “Oh, maravilloso, maravilloso”. Él dijo, “Pero hay un problema. No sabía de esta película, y he programado hacer una gira en Estados Unidos con una pequeña orquesta griega y vamos a estar en eso por unos cuatro meses”. Él dijo, “Así que no podré estar contigo en la sala de edición”, lo cual llamamos una ‘sesión de ajustes’, donde nos sentamos y avanzamos en la película, y digo, “Deberíamos tener música aquí”, y él dice, “Me gustaría tratar algo aquí”, etc. Llamamos eso ‘ajustes’. Él dijo, “No puedo hacer una sesión de ajustes porque me voy pasado mañana…y no puedo estar en la sesión de grabación…” En otras palabras, él se iba, eso era todo (Risas). Y yo estaba encantado con eso, le dije, “No sé si lo conoces Mikis, pero tenemos un maravilloso arreglista aquí llamado Bob James.. Es básicamente un pianista de jazz, un músico brillante. Y sé que sentiría un gran honor por trabajar contigo. Así que puedo hacer la sesión de ajustes con Bob, y mientras él hace sus arreglos, estoy seguro de que Dino consentirá en enviarlo a cualquier ciudad donde estés con tu orquesta, y…” James también era un gran pianista, “Y él, estoy seguro, interpretará los arreglos, y tú…” Ves, y así fue la manera como solventamos eso. La razón por la cual yo quería tanto a Theodorakis era, número uno, que él venía de un tremendo éxito con la película de Jules Dassin, Nunca en Domingo, (tararea la música), eso era de él, yo sabía que él tenía un gran reputación en Europa, era un sólido alero izquierdo, y había cumplido una sentencia en la cárcel; (Risas) y sabía que Dino estaría muy agradado de que él participara en esta película. Y como ves, pienso que hay alrededor de catorce minutos de música en toda la película. —A Pinewood Dialogue with Sidney Lumet Traducción: Alfonso L. Tusa C.

Adivina quién viene a cenar (1967)

Detalles curiosos. Official Sites: Sony Movie Channel [United States] Pais: USA Lenguaje: Inglés Fecha de estreno 12 de Diciembre de 1967 (USA) Lugares de filmación: Columbia/Sunset Gower Studios - 1438 N. Gower Street, Hollywood, Los Angeles, California, USA -En la escena cercana al final donde Spencer Tracy expresa su memorable soliloquio, Katharine Hepburn puede ser vista llorando al fondo. Eso no era actuación:: ella sabía cuan gravemente enfermo estaba su amante de mucho tiempo y estaba afectada por la demostración de él acerca de cómo el amor verdadero prevalece a través de los años. - Katharine Hepburn nunca vio la película completa, dijo que las memorias de Tracy eran muy dolorosas. - Spencer Tracy falleció 17 días después de terminada la filmación. - La escultura de bronce de tres pulgadas de Spencer Tracy que a parece en la película fue hecha por Katharine Hepburn y fue uno de los artículos incluidos en la subasta de sus bienes en 2004. El busto fue el artículo más solicitado y por el cual se pagó más dinero con 316.000 $, los estimados precedentes a la subasta estaban en la vecindad de los 3.000 – 5.000 $. - Katharine Hepburn es la única estrella cinematográfica en ganar cuatro premios de la academia (hasta 2009) por sus papeles protagónicos en Morning Glory (1933), Guess Who’s Coming To Dinner (1967), The Lion in Winter (1968), y On Golden Pond (1981), - El personaje de la hija de Katharine Hepburn es interpretado por la sobrina real de Hepburn, Katharine Houghton. - Como Katharine Hepburn, el productor y director Stanley Kramer también puso a la orden su salario como garantía para aplacar la preocupación de los estudios cinematográficos por tener a Spencer Tracy en el elenco debido a su delicado estado de salud. - Debido al estado de salud de Tracy, el lenco siempre trabajó con dos guiones, uno con Tracy, otro sin él. Típicamente, Katharine Hepburn llevaba a Tracy en la mañana, trabajaban hasta que ella decidía que él estaba muy cansado, entonces se iban. Sidney Poitier, quien había ganado el Oscar al mejor actor por Lilies of the Field (1963), estaba intimidado por trabajar con dos leyendas, y prefería actuar ante sillones vacíos. - Esta película aún se exhibía en los cines cuando Martin Luther King fue asesinado. Originalmente había una línea de la película donde Joey (Katherine Houghton) le dice a la señora del servicio doméstico que viene otra persona a cenar, a lo cual Tillie (Isabel Sanford) responde, “¿Quién, el reverendo Martin Luther King? Cuando King fue asesinado, el estudio inmediatamente llamó a los cines que exhibían la película y les dio instrucciones de eliminar esa escena, - Katharine Hepburn tuvo que poner su salario como garantía para efectuar esta película porque Spencer Tracy estaba tan enfermo que el estudio no confiaba en que estuviese vivo para el final de la película. -Mr. Prentice (Roy Glenn) le dice a su hijo (Sidney Poitier) “En 16 o 17 estados ustedes violaràn la ley. Serán criminales”. Para el momento cuando las personas vieron la película ya eso no era verdad. El 12 de junio de 1967, la corte suprema de Estados Unidos declaró inconstitucionales las leyes anti integración racial en el caso Loving versus Virginia. - Joey le dice a su padre, “Aun si tuvieras alguna objeción, no lo dejaría ir ahora, aunque fueras el gobernador de Alabama. Me refiero a si mamá lo fuese”. Joey hace esa corrección en referencia al hecho de que durante la filmación de esa película, el gobernador de Alabama era una mujer, Lurleen Burns Wallace, la esposa del varias veces gobernador de Alabama, notorio segregacionista, George Wallace. - Esta película fue decisiva para terminar las consideraciones de mercadeo de cómo los trabajos cinematográficos que tenían temas y personajes afroamericanos eran rechazados por las audiencias de los estados sureños de Estados Unidos. En ese respecto, la película fue un éxito tan en todo Estados Unidos, incluyendo el sur, que el factor mercadeo nunca más fue considerado como impedimento para el estreno de cualquier película. - Los anteojos de Spencer Tracy nunca tuvieron cristales durante la película. - Este fue el debut cinematográfico de Katharine Houghton. - Sidney Poitier nació el 20 de febrero de 1927; era solo 13 años menor que el actor que interpretó a su padre, Roy Glenn, quien nación el 3 de junio de 1914, y solo 7 años menor que la actriz que interpretó a su madre, Beah Richards, quien nació el 12 de julio de 1920. Sin embargo, Katharine Houghton, quien nació el 10 de marzo de 1945, estaba espaciada apropiadamente en edad con los actores que personificaron a sus padres, Spencer Tracy, nació el 5 de abril de 1900 (45 años mayor), y Katharine Hepburn nació el 12 de mayo de 1907 (38 años mayor). -Spencer Tracy recibió una nominación póstuma al premio de la academia al mejor actor por la película “Adivina quien viene a cenar” (1967). Su viuda, Louise, asistió a la ceremonia en caso de que él ganara. Sin embargo el premio fue para Rod Steiger por “Al calor de la noche” (1967) la cual también protagonizó Sidney Poitier. -Ocurrió el debut cinematográfico de Isabel Sanford, quien luego ganó fama como Louise en The Jeffersons (1975). En 1981, ella se convirtió en la primera mujer afroamericana en ganar un premio Emmy como actriz principal en una serie de comedia. Irónicamente, D’Urville Martin (Frankie) apareció en los dos pilotos de All In The Family como Lionel Jefferson. - John le dice a Matt que Joey “siente que todos nuestros hijos serán el presidente de Estados Unidos y todos tendrán maravillosas administraciones”. En 1960, siete años antes que esta película fuese estrenada, un estudiante negro de economía llamado Barack Obama y una estudiante blanca de antropología llamada Ann Durham se conocieron, se enamoraron y se casaron. Como los personajes de John y Joey en esta película, Barack y Ann era una pareja interracial que se conoció en la University of Hawaii durante una época cuando las relaciones y matrimonios interraciales aún eran tabú o hasta ilegales en muchas partes del país. En 2008, el hijo de Barack y Ann Obama, Barack Obama, se convirtió en Presidente de Estados Unidos. - Cuando el Dr. John Prentice (Sidney Poitier) hace la primera llamada de larga distancia a sus padres en Los Angeles, le pregunta a la operadora por el tiempo y el costo. Al final de la llamada él deja 2.20 $ sobre el escritorio para cancelar la llamada. Ajustada a la data de inflación US. CPI, la misma llamada en 2015 costaría 16.07 $. - En algunas tomas se puede ver claramente la cabeza y manos de Katharine Hepburn temblando debido a una enfermedad hereditaria, cuando le sirve un trago al reverendo justo después de su segunda visita. - Esta es la novena y última película que Spencer Tracy y Katharine Hepburn hicieron juntos. - Nominada por Kathleen Turner como su película favorita de todos los tiempos en la encuesta AFI. - Samantha Eggar y Mariette Hartley fueron consideradas para el papel de la hija interpretado por Katherine Houghton. - Cuando Joey y John salen de la galería al comienzo de la película, el Cartright Hotel se ve brevemente al frente. Ese hotel permanece virtualmente intacto y está en 524 Sutter Street, San Francisco. Curiosidades Los temas de trivia a continuación pueden explicar puntos importantes del argumento de la película. Cuando la película fue concebida y estrenada por el productor-director Stanley Kramer, uno de los cineastas más liberales de Hollywood, el matrimonio entre afroamericanos y caucásicos aún era ilegal en 14 estados. Hacia el final de la producción, la corte suprema de Estados Unidos generó su decisión en Loving v. Virginia. La decisión de Loving fue realizada el 12 de junio de 1967, dos días después de la muerte de Spencer Tracy, quien había interpretado a un blanco liberal quien acepta a regañadientes el matrimonio de su hija con un negro. En Loving, la corte decidió por unanimidad que las leyes de matrimonio anti-integración de razas eran inconstitucionales. En su opinión, el juez principal Earl Warren escribió, “El matrimonio es uno de lo “derechos civiles básicos del hombre’, fundamental para nuestra existencia y supervivencia. Negar esa libertad fundamental sobre una base tan débil como las clasificaciones raciales contenidas en estos estatutos, clasificaciones totalmente subversivas del principio de igualdad de la décimocuarta enmienda, es privar a todos los ciudadanos del estado de la libertad sin el debido proceso de ley. La décimocuarta enmienda demanda que la libertad de elección para casarse no sea restringida por la discriminación racial. Según la constitución estadounidense, la libertad para casarse o no con una persona de otra raza es potestad del individuo y no puede se infringida por el estado”. Interesantemente, Kramer se mantuvo en la línea del padre afroamericano interpretado por Roy Glenn, quien le dice a su hijo interpretado por Sidney Poitier, “En 16 o 17 estados ustedes estarán violando la ley. Serán Criminales”. Esto se debió debido a que Kramer notó que, a pesar de la modificación de la ley, la pareja debería enfrentar muchos prejuicios que requerirían de un gran amor para que su matrimonio sobreviviera, lo cual fue el mensaje que da el personaje de Tracy en una escena de ocho minutos que es el climax de la película. La escena que resume el tema de la película fue la última que Tracy filmó en la misma, y fue la última vez que aparecería en una película. Llevó una semana tomar la escena y al final, todo el elenco le dio una ovación de pie. Él falleció poco más de dos semanas despues al salir de un local de filmación por última vez. Aunque todos los personajes son vistos sentados en la mesa del comedor mientras aparecen los créditos en la escena final, la cena no se ve por ninguna parte. Traducción: Alfonso L. Tusa C.